SER SCOUT EN EL SIGLO XXI
"No somos nerds marcianos, como piensa la gente"

Un grupo de jóvenes que militan en la agrupación internacional desmienten los prejuicios que giran en torno a los scouts, explican porqué transgreden algunas de las normas originales y detallan los valores por los cuales aún hoy, para ellos, vale la pena seguir siendo parte.

Por Tatiana Burguesa *

En la esquina hay un grupo de pibas y pibes. Algunos están sentados en el piso, apoyados contra la pared. Otros parados. Se pasan las botellas de cerveza y una jarra improvisada, en sí una botella de gaseosa cortada a la mitad donde prepararon un vino barato con limón y azúcar.

La mayoría fuma: se ven más de 10 colillas de cigarrillo en el suelo.

Algún cigarro pasa de mano en mano y larga un olor particular, con un humo más espeso que el habitual.

Una escena normal de cualquier viernes a la 1 de la mañana en cualquier barrio de la ciudad de Buenos Aires.

"Uh, qué garrón que mañana no podemos dormir hasta tarde por el grupo", dice Martín, un pibe de 20 años que trabaja como empleado en una fábrica. "Sí, es verdad, encima mañana tenemos ceremonia y hay que estar antes para ordenar todo", contesta Nadia mientras pasa la botella.

Lo curioso del caso es que Martín y Nadia no hablan de una banda de música ni tampoco de una organización de autoayuda del tipo de Alcohólicos Anónimos. Como más de 10 mil jóvenes en Argentina, ellos son scouts.

En el país, las costumbres del viejo método scout que su fundador, Baden Powell, propuso hace 100 años, conviven con la realidad de los jóvenes de hoy. A su vez, muchas otras se contradicen.

"Yo sé que la ley scout dice que el scout tiene que llevar una vida sana, pero no sé, me parece que hay otras leyes más importantes como la que dice que tiene que ser generoso, cortés y solidario", afirma Lucas.

Y rápidamente, agrega: "No somos nerds marcianos como piensa la gente; somos pibes comunes que los sábados se juntan en la parroquia a jugar con los más chiquitos y de paso les enseñan cosas como a trabajar en equipo, por ejemplo". Sus compañeros asienten con la cabeza y tratan de separar sus actos privados del movimiento scout.

"Sabemos que tenemos que darles el ejemplo a los más chicos, pero ellos no se enteran de lo que hacemos después de ir a la actividad los sábados", comenta Mariela, estudiante de Comunicación.

En los comienzos, el método scout estaba relacionado al método militar. Tenía similitudes, como el respetar a la patria e izar la bandera cada vez que se juntaban. Pero quienes lo practican hoy desmienten aquel mito. "Algunos dicen que los scouts son re milicos, pero nada que ver, porque ni en los comienzos hubo una ideología que fomentara el tener enemigos o maltratar a los demás", asegura con bronca Martín. Y al instante, Nadia completa: "Lo que se tomó en sí fueron las formas de organización. A algunas las seguimos practicando".

Cada sábado a la tarde se forman en filas frente al jefe del grupo en una parroquia de Capital Federal. Hacen el saludo scout (el dedo gordo apoyado sobre la uña del chiquito y los otros tres levantados) y a partir de ahí pueden jugar o tener asambleas donde, vestidos con sus uniformes, presentan y votan proyectos para hacer en un futuro. "Ahí no podemos fumar ni decir malas palabras porque están los chicos y tenemos que dar el ejemplo", cuenta Lucía, quién es scout desde hace más de 13 años.

Los scouts también se van de campamento, donde conviven con la naturaleza y se arreglan con las pocas cosas que llevan. En los campamentos arman sus mesas con troncos y sogas y cocinan en el fuego que generan con ramas.

"Es una forma de mostrar que no se necesitan muchas cosas para pasarla bien y, además, los chicos aprenden a convivir entre ellos", manifiesta Mariela. Entre risas, Alejandro revela: "Y de vez en cuando, cuando los pibes se van a dormir, algún fernecito aparece y nos damos un gustito los más grandes".

Luego de la confesión, la esquina queda totalmente en silencio.

"Más allá de lo que hagamos en nuestra vida, creo que lo importante es que mediante el grupo scout se puede trabajar por los demás", opina Lucas, estudiante del CBC. "Fumar un porro o tomar un vino no te hace mejor ni peor persona y nosotros creemos que somos scouts porque hay muchos valores importantes, como el compañerismo y el respeto por los demás, que están buenos", concluye Mariela.

Las risas terminan por un rato. Con las miradas perdidas los chicos quedan pensativos, convencidos de que no le faltan el respeto a la ley scout, sino que, en 2009, existe otro modo de serlo.

* Estudiante de 3º año de la Carrera de Periodismo.

01/02/2010

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El movimiento scout Mundial
Millones de jóvenes y adultos alrededor del mundo hicieron una promesa y juraron respetar la ley Scout.

A partir de ese momento comienzan a formar parte de la gran Hermandad Scout Mundial.

Si bien la Organización respeta las costumbres y culturas del lugar donde viven, están unidos por un lema que los iguala: estar Siempre Listos, para ayudar a quién lo necesite.

Esto se aprende a través de métodos educacionales no formales que llevan a cabo los adultos voluntarios.

La idea es que los niños aprendan jugando a hacer un mundo mejor.

Decálogo del Scout 2009
La ley scout consta de 10 artículos. Pero los jóvenes le han hecho algunos cambios para que resulte más contemporáneo.

Artículo 1: El scout ama a Dios y vive plenamente su fe.
Tienen que asistir a misa todos los sábados. Luego, religiosamente, van al bar más cercano de la parroquia y toman un par de birras.

Artículo 2: El scout es leal y digno de toda confianza.
Si te pusiste en pedo, quedate tranqui! Tu amigo scout seguro te tira en tu casa.

Artículo 3: El scout es generoso, cortés y solidario.
No cobraste? Te quedaste sin plata ese finde? Los scouts hacen una vaquita y te pagan la entrada del boliche.

Artículo 4: El scout es respetuoso y hermano de todos.
Cuando se lo presentes a tu mamá te va a hacer quedar bien. Y no sólo eso. Por el hecho de ser scout se va a quedar más tranquila cada vez que salgas.

Artículo 5: El scout defiende y valora la familia.
Tu amigo scout seguro va a defender a su mamá, su papá, su hermanito y, por sobre todas las cosas, a TU hermana.

Artículo 6: El scout ama y defiende la vida y la naturaleza.
Cualquier fin de semana largo olvidate de tu amigo scout. Segurísimo ya tiene planes y rajó para acampar en algún lado con su Grupo.

Artículo 7: El scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.
Por eso mismo, a pesar de tener auto, vos y tus amigos van a tener que seguir viajando en bondi.

Artículo 8: El scout es optimista, aún en las dificultades.
El Scout trata de tener siempre buena onda y tirar para adelante. Cuando estés bajoneado, llamá a tu amigo scout que seguro te va a animar.

Artículo 9:El scout es económico, trabajador y respetuoso del bien ajeno.
Si te mudás y no tenés plata para un flete o para pintar tu casa, sin dudas, tu amigo Scout y sus compañeros te van a dar una mano.

Artículo 10: El scout es puro y lleva una vida sana.
¿Cuenta el comer verduras nada más?