La historia del baño público y los porteños

A mediados del siglo XIX, con la modernización de la ciudad, se dispuso la instalación de baños públicos en sitios como la Costanera Sur, el Bajo (hoy Av. Paseo Colón), el Hotel Castelar, el Puente Alsina, los bajos de Palermo (hoy Parque Tres de Febrero y Avenida del Libertador), entre otros sitios. Esas instalaciones contaban con duchas para hombres y para mujeres, peluqueros y hasta servicio de lavado de ropa. En Costanera Sur también había, arriba del baño de damas, un lactario publico.

En los albores del siglo XX se consideraba que la limpieza y la higiene personal hacían a un ciudadano digno y moralmente correcto, además de combatir las enfermedades de la pobreza. Los baños públicos eran gratuitos y eran una respuesta a la ausencia de ciertas comodidades en los hogares porteños humildes de entonces, como la ducha.

El servicio también era usado por aquellas personas que salían de sus trabajos: se duchaban en el Hotel Castelar, por ejemplo, y luego volvían a sus casas. Los vecinos de Pompeya recuerdan al peluquero que hasta el año 1990 trabajaba en las arcadas del puente Alsina, afeitando y cortándole el pelo a más de tres generaciones.

En Costanera Sur existieron los baños hasta el año '60, cuando se prohibió bañarse en el río. Los bañistas de antaño se duchaban tras estar en el río y luego, ya acicalados, iban a las cervecerías de la Avenida de los Italianos.

Los baños públicos fueron clausurados por falta de mantenimiento y desidia estatal.

Mariano Engel
Egresado de la carrera de Periodismo en ETER.


30/12/2009

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

NOTAS RELACIONADAS
EN CAPITAL FEDERAL
Sin respuesta a la falta de baños públicos

Un sistema al borde del colapso

La historia del baño público y los porteños