Llegó al país desde Estados Unidos hace cinco años, cuando un grupo de jugadores decidió darle un marco legal a la actividad, creando la Liga de Fútbol Americano Argentino. Actualmente hay 200 jugadores que lo practican, repartidos en seis equipos conformados a partir de sus comienzos. Con mucho esfuerzo y dedicación buscan fomentar un deporte poco popular en América del Sur.
Comenzó a practicarse en Argentina 117 años después de su nacimiento, en 2004, con la creación del Football Americano Argentino (FAA), asociación civil sin fines de lucro. Su objetivo es desarrollar en el país un deporte que, fuera de México, Canadá, Japón y Estados Unidos, no tiene gran influencia.
Los Jabalíes, Cruzados (el campeón, actualmente), Osos Polares, Corsarios, Legionarios, y Tiburones son los seis equipos que integran la liga de Fútbol Americano de Argentina. Todos los sábados del año se realiza, en el Club Comunicaciones del barrio de Agronomía, en Capital Federal, la temporada regular que luego los lleva al "Tazón Austral", la final del campeonato (en EE.UU. la final se denomina "Super Bowl", "Súper Tazón"; ver recuadro).
La duración de un partido de fútbol americano es de una hora, dividida en cuatro tiempos de quince minutos cada uno. Al finalizar el segundo cuarto se realiza un entretiempo para que los jugadores descansen y para cambiar de campo. El ganador es el equipo que haya sumado más puntos al término de los cuatro períodos (en caso de un empate, se juega una prórroga de 15 minutos). Formado por dos bandos, uno ofensivo (el que tiene la pelota) y otro defensivo, e integrado por once jugadores cada uno, la estrategia del deporte consiste en que los atacantes lleven el balón hacia la zona de anotación para sumar puntos, mientras que la defensa debe evitar que el rival logre ese objetivo.
Todo parece ser muy simple o un deporte más de los tantos. Sin embargo, según sus jugadores locales se requiere de una gran disciplina y de un entrenamiento y preparación, tanto física como mental, para poder practicarlo, ya que es uno de los juegos de contacto más competitivos. Por otro lado, la indumentaria de protección es indispensable y obligatoria para todos los jugadores por los choques que reciben.
"La cuestión estratégica es lo más atractivo del Fútbol Americano porque hay que saber cómo pegar y cómo recibir los golpes. Una persona que no tiene cerebro jamás podría jugarlo", expresa Juan Ignacio Álvarez Jofré, integrante de Legionarios, quien practica el deporte hace nueve años.
Patricio Romero Prandi (Jabalíes), Juan Ignacio Álvarez Jofré (Legionarios) y Martín Spada (Jabalíes).
En el siglo XIX, el fútbol y el rugby se fusionaron en América del Norte para dar a luz un nuevo deporte: el Fútbol Americano, adoptando ese nombre para diferenciarse del inglés. Su popularidad creció en el Norte hasta convertirse en el fenómeno mediático más atractivo para los estadounidenses.
En 1920, se formó la National Football League (NFL), a la que luego se conocería como la liga profesional con más influencia en el fútbol americano. Cuarenta años más tarde comenzó a jugar su único rival, la American Football League (AFL), lo que provocó el surgimiento del llamado "Super Bowl", el partido final de la temporada donde se enfrentan los grandes campeones de ambas ligas. Actualmente, es el evento deportivo más visto en Estados Unidos, que se desarrolla todos los años el último domingo de enero.
Indumentaria Obligatoria
Es necesario que todos los jugadores cumplan con el uniforme y con las protecciones reglamentarias para minimizar los posibles golpes que se producen durante el ejercicio del Fútbol Americano: rodilleras, hombreras, muñequeras, coderas, casco, protector bucal. Sin embargo, no todos pueden hacerlo por lo costoso que resulta. Por eso mismo, la FAA les brinda el equipo a aquellos que no tengan la posibilidad de adquirirlo por sus propios medios.
El precio de los protectores más caros:
-Pechera: desde $ 600 hasta $ 3000.
-Casco: desde U$S 250 hasta U$S 500.
-Combo de pechera, hombreras y costilleras: $ 900 (oferta).