¿Dónde está Luciano Arruga?

Desde hace nueve meses, el joven de Lomas del Mirador permanece desaparecido. La familia acusa a los policías que se desempeñaban en el destacamento local, quienes fueron suspendidos y recientemente reincorporados en otros servicios. Pese a que los abogados patrocinantes encontraron anormalidades en los libros de entrada de detenidos de la sede policial, aún no hay detenidos.

Desde el 31 de enero de este año, el joven de 16 años Luciano Arruga permanece desaparecido. Luciano vivía en un precario barrio de Lomas del Mirador, partido de La Matanza, llamado 12 de Octubre. Lo último que se sabe de él es que les dijo a sus amigos que iba a buscar algo de plata a la casa de su hermana, a pocas cuadras de donde vivía. La familia de Arruga acusa de la desaparición a los efectivos del Destacamento de Lomas del Mirador, quienes supuestamente lo habrían detenido esa noche.

Vanesa Orieta, hermana de Luciano, cuenta lo que, según sus averiguaciones, pasó aquel día: "Lo que nosotros pudimos armar es que Luciano estaba con sus amigos del barrio 12 de Octubre y en un momento va a la casa a pedir plata para ir al cyber, pero mi vieja no tenía un mango. Entonces Luciano les dice a sus amigos que iba a venir hasta mi casa, que queda a seis cuadras, a pedirme plata para poder salir. Cuando está volviendo, nosotros creemos que lo detiene un patrullero del destacamento de Lomas del Mirador. Esto lo suponemos porque los primeros datos que surgen son de la gente del barrio y empezaron a hablar porque vieron cómo se llevaban a un chico de las características de mi hermano", señala Orieta.

Según Juan Manuel Combi, uno de los abogados de la familia, en las pruebas periciales realizadas, tanto en la comisaría 1ª como en el destacamento de Lomas del Mirador, en esa fecha "surge la adulteración de los libros, tanto de la entrada de detenidos como de la disposición de los móviles, y un cambio bastante drástico en las anotaciones policiales anteriores al 31 de enero y posteriores". De este modo -continúa Combi-, "el 31 de enero parecería ser un punto de inflexión en los libros, toda vez que surge una modificación bastante importante por parte del personal policial. Obviamente, nosotros creemos que esta modificación tuvo mucho que ver con la desaparición de Luciano", concluye el letrado.

A partir de ese momento, cuenta Vanesa Orieta, comenzó la búsqueda del joven: "Mi mamá, a las cinco, cinco y media de la mañana, se da cuenta de que Luciano no está y lo empieza a buscar por todo el barrio. Le pregunta a sus amigos y ninguno sabía nada. En ese momento nos acercamos al destacamento y nos dicen que no lo habían levantado. Entonces, comenzamos una recorrida por todas las comisarías, pero ahí ya había algo raro porque desde el destacamento nos dicen que ellos se iban a encargar de dar aviso a todas las comisarías de la zona, pero cuando nosotras llegábamos y preguntábamos si habían dado aviso de la búsqueda de un menor de las características de mi hermano nos decían que no, que no había ningún dato, no se había dado aviso".

Tras un cambio de fiscal (Roxana Castelli, que estaba al frente de la causa, fue sumariada por mal desempeño), comenzaron las pericias con perros y el rastrillaje pedido por la fiscal Celia Cejas de la UFI Nº1 de La Matanza, que indicaron que Luciano Arruga estuvo en el destacamento de Lomas del Mirador, en uno de los patrulleros y en el Predio Municipal Monte Dorrego, a pocas cuadras de la sede policial. Por este hecho fueron separados los policías Sotelo, Díaz, Herrera, Borrego, Vázquez, Fekter, Márquez y Zéliz, quienes estuvieron esa noche en el destacamento. Pero hasta hoy ninguno está procesado.

Luego de tres meses, y cuando según la familia y sus abogados "todos los indicios de la causa confirman la responsabilidad del personal del Destacamento Policial de Lomas del Mirador", como ninguno de los sospechosos fue imputado aún, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, debió reincorporar en otros servicios a los policías que él mismo había separado de su cargo.

En este marco, Combi cuenta en qué situación se encuentra la causa: "Todavía no hay ningún procesado y el cuerpo no aparece. En este momento estamos en declaraciones testimoniales, que son fundamentalmente ya que se las toman a los que estuvieron en la sede policial durante la noche que desapareció Luciano. También tenemos pensado hacer una denuncia contra el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, teniendo en cuenta que en los libros de detenciones y declaraciones testimoniales constan torturas dentro de la Comisaría de Lomas del Mirador. Entendemos que prontamente se debe intervenir tanto el destacamento como la comisaría de la que depende", redondeó el abogado de la parte patrocinante.

Por su parte, ni el destacamento ni la comisaría 1ª de Lomas del Mirador (que supervisa esa dependencia) quisieron hacer declaraciones. Ya pasaron casi nueve meses de la desaparición de Luciano Arruga, del que al momento no hay ningún rastro, y tampoco detenidos, por lo que el esclarecimiento del caso parece estar todavía muy lejos.

Ayelén Cisneros
Nicolás Orsini
Leandro Saponara
Sebastián Heredia
Santiago Giorgi

* Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.


02/11/2009

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DOS CASOS EMBLEMÁTICOS DE ABUSO POLICIAL

Miguel Bru

En agosto de 1993, el estudiante de periodismo Miguel Bru denunció a la policía por irregularidades en un allanamiento que realizaron en la casa de La Plata donde vivía con sus amigos. Días después recibió hostigamientos y amenazas de muerte por parte de los agentes para que retirara la denuncia en su contra. El 17 de agosto de ese año, Miguel fue detenido en la comisaría novena de La Plata y sometido a torturas que le propiciaron la muerte.

La causa llegó a juicio oral y público en 1999, y sentó precedente ya que el cuerpo de la victima nunca fue hallado. El ex oficial Walter Abrigo y el ex sargento Justo López, que se desempeñaban durante la época de la desaparición de Bru en el servicio de calle de esa seccional, fueron condenados a reclusión perpetua. Su jefe, el comisario Juan Domingo Ojeda, y el suboficial Ramón Cerecetto, que estaba en la guardia de la comisaría, recibieron tres años de prisión.


Walter Bulacio

El 21 de abril de 1991, Walter David Bulacio, que tenía 17 años, concurrió al recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el estadio de Obras Sanitarias. Luego de una razzia realizada por personal de la Comisaría 35º, Walter fue llevado por averiguación de antecedentes. A la mañana siguiente, Bulacio fue trasladado al Hospital Pirovano con traumatismo de cráneo, por lo que murió cinco días más tarde.

En la autopsia se encontraron huellas de golpes con objetos contundentes en la cabeza, miembros y torso. Tras 16 años, la causa irá a juicio oral, con el ex comisario de la Policía Federal Miguel Ángel Espósito como único imputado, aunque actualmente se encuentra excarcelado. Algo contradictorio de la causa resulta que la familia de Bulacio fue desplazada como querellante, quedando el Estado Argentino en su lugar, que en este caso funcionaría como juez y parte.