INCUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS VIGENTES
Agua NO bendita

Un estudio realizado recientemente por el INTI detectó que seis de cada diez aguas de mesa no cumplen con las condiciones establecidas por el Código Alimentario Argentino (CAA). El exceso en los límites permitidos de arsénico y/o nitrato, como la presencia de Escherichia Coli, una peligrosa bacteria, son algunas de las irregularidades que se presentan en un producto considerado de consumo masivo ¿Hasta qué punto es riesgoso beber de esas aguas? ¿Qué plazos tienen para corregir los valores? ¿Qué dicen las empresas involucradas?

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), perteneciente al Ministerio de Economía y Producción de la Nación, realizó en julio su séptima investigación de aguas de mesa, a través de su Programa de Ensayos y Asistencia Técnica. El resultado: de las quince marcas analizadas, el 60% desobedece las disposiciones legales que rigen actualmente, presentando en alguna de ellas elementos nocivos para la salud (Ver cuadro de resultados).

El relevamiento tiene como objetivo informar a los consumidores argentinos sobre los reglamentos y normas técnicas vigentes, a fin de que puedan elegir el producto con mayor fundamento y no sólo por el precio. Y al mismo tiempo, alertar a las empresas para orientarlas en busca de perfeccionar sus productos. Así, en la marca Uniseis, por ejemplo, el INTI detectó la presencia de Escherichia Coli, bacteria ubicada generalmente en los intestinos animales, causante del Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). Según Nancy Mabel Bidone, especialista en Infectología, dicha enfermedad afecta principalmente a niños menores de cinco años y es la primera causa de insuficiencia renal aguda (aproximadamente el 8 por ciento de las infecciones pueden dar como resultado este síndrome). Al respecto, Juan Carlos Acuña, químico y asesor técnico de la empresa, asegura que el INTI nunca les dio el derecho a réplica, ni a ellos ni a ninguna de las otras marcas analizadas. "Es muy probable que la bacteria de Escherichia Coli se encontrara en las botellas que nos vendía una ex-sodería, porque como eran descartables no les hacían ningún proceso de desinfección ni de lavado", justificó.

Luego de conocer los resultados de la investigación, Uniseis envió una nota de descargo al INTI, en la que informó que las botellas contaminadas ya se encontraban fuera de circulación. "Podemos constatar que el agua es apta para su consumo porque el Instituto Nacional del Alimento (INAL) le realizó un análisis, posterior al del INTI, en donde todos los resultados están correctos, dentro de las normas vigentes. Sin embargo, esto nunca se dio a conocer públicamente, provocando un importante desprestigio en la marca y una notable reducción en las ventas", manifestó el asesor técnico de Uniseis.

El licenciado Pablo Herrero, perteneciente al Programa de Ensayos y Asistencia Técnica del INTI, dijo que antes de realizar cada análisis ellos se reúnen con los productores y les informan el estudio que se va a realizar. "Luego de los resultados, las empresas pueden realizar descargos o solicitar nuevas pruebas. Las mismas pueden realizarlas nuevamente con nosotros, o proponer otros laboratorios", expresó.

Al analizar la cantidad de arsénico en el agua, el INTI observó un exceso del elemento químico en Uniseis, Villa del Sur, Spring Time e Irazú. Para ponerse en consonancia con las normas internacionales, el Código Alimentario Argentino modificó en 2007 el parámetro de contenido máximo, pasando de 0.05 mg/litro a 0,010 mg/l. Además, dispuso que para las regiones del país con suelos de alto contenido de arsénico se establezca un plazo de hasta cinco años para adecuarse al valor. "Se dio un plazo de cinco años para abatir el arsénico porque no es una tarea fácil, es un tema muy complejo que requiere inversiones importantes para bajar los niveles a los máximos recomendados", explica Eda Villamil, profesora titular de la cátedra de Toxicología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA.

Sin embargo, el no respetar el valor recomendado por el CAA, y también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), significa que un elevado número de personas bebe, sin saberlo, agua contaminada por ese elemento químico. Villamil señala que solamente en la población expuesta durante un período de entre cinco y 25 años que consume gran cantidad hay riesgos de enfermedad. Una de ellas, típica en Argentina, es la llamada HACER (Hidro Arsenicismo Crónico Endémico), patología que tiene manifestaciones fundamentalmente a nivel de piel, pero que luego se complican con distintos tipos de cáncer. "La intoxicación por arsénico se produce luego de un largo tiempo de consumirla, asociada a efectos crónicos como problemas cutáneos, cáncer de piel, vejiga, riñón y pulmón, enfermedades de los vasos sanguíneos, de piernas y de pies", explicó.

Por eso mismo, Villamil dejó en claro que, a pesar de no cumplir con las normas vigentes del CAA, las alteraciones en la salud se producen únicamente cuando se sobrepasa la concentración permitida de arsénico, establecida por la OMS, que es de unos dos microgramos por kilo de peso, es decir, de 110/130 microgramos diarios para un adulto. Hasta esos niveles se asegura que la mayor parte de la población no sufrirá efectos adversos. "A nivel salud el Instituto no puede hacer nada, si no advertir", explicó también Pablo Herrero, del INTI.

ETER se comunicó con Spring Time para que realizara su descargo para justificar el exceso en los niveles de arsénico, pero un asistente técnico de la empresa, que no quiso revelar su nombre, se negó a hacerlo. "Nosotros ya le dimos nuestro argumento al canal que corresponde. Son cosas privadas que no tenemos por que divulgar", manifestó. Por el contrario, la empresa Aguas Danone de Argentina, responsable de Villa del Sur, efectuó un descargo que se incluyó en el informe del INTI. "El producto cumple con el artículo 983 del Código Alimentario, en lo que se refiere a contenido de arsénico, dado que aún se encuentra vigente el plazo estipulado para que las empresas adecúen sus productos a los nuevos valores establecidos en el año 2007".

En la justificación, afirmaron que invertirían seis millones de pesos para revertir su situación, con lo cual "el producto se encontrará en cumplimiento de los nuevos límites en muy corto tiempo". Asimismo, manifestaron que "la publicación de los resultados, respecto al contenido de arsénico en su producto, puede llevar a interpretaciones erróneas y generar alarma innecesaria en la población". Es por eso que Danone le explicó al INTI que "divulgar dicha información podría, también, provocar un injustificado desprestigio para la marca y un daño a la imagen corporativa, con las evidentes consecuencias económicas que ello acarrearía".

Por otro lado, al evaluar el desempeño del envase, dos productos tienen problemas de hermeticidad: Delfín y Aqualic pierden por la tapa. Además, respecto a la información obligatoria para el consumidor (razón social de la planta embotelladora, dirección, número de registro, denominación y vigencia del producto y partida) se puede decir que se presenta incompleta en cuatro marcas: Irazú, Industrial Gaseosa, 4C y, nuevamente, Uniseis. "Al tomar un envase me di cuenta de que era cierto que faltaba información en la etiqueta", asegura Acuña, reconociendo que la empresa para la que él trabaja es la que quedó peor parada luego de la investigación. De todas formas, sostiene que jamás tuvieron quejas o denuncias por parte de algún cliente.

4C es la única marca que supera el límite establecido para Nitrato, pero no hubo respuesta por parte de la empresa para refutar o explicar dicho resultado. El máximo aceptable es de 45 mg/l y el INTI detectó en el agua 47,5 mg/l. Según Nancy Mabel Bidone, especialista en Infectología, su consumo por largo tiempo puede provocar, principalmente en menores de seis meses, la muerte debido a la falta de oxígeno en la sangre y, en adultos, afecciones cardiovasculares. "Son complicaciones importantes que pueden darse en agudo, como en crónico. De todas formas, se debe beber mucha cantidad para sufrir consecuencias", tranquiliza.

Para el estudio se analizaron quince marcas comerciales identificadas como aguas de mesa, agua de mesa envasada, agua de mesa no gasificada, agua de bebida envasada, agua de bebida envasada sin gas, agua potable y agua potable envasada. Todas ellas, productos de consumo masivo y muy demandados por ser más económicos que las aguas mineralizadas y mas aún, cuando hay más de tres millones de personas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires que no cuentan con agua potable en red.

Nota realizada por estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.

13/10/2009

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

Consejos del INTI al consumidor
Con el objetivo de ayudar a los consumidores, el INTI sugiere las siguientes recomendaciones:

o Verificar que el producto se encuentre dentro del plazo de vigencia, ya que tiene fecha de vencimiento.

o Leer la etiqueta y verificar que el producto sea el que quiere comprar. Hay que recordar que existen diferencias entre agua mineral y agua mineralizada artificialmente. El agua mineral natural se obtiene de una fuente surgente o de un acuífero. El agua mineralizada artificialmente se elabora con agua de red urbana, a la que se adicionan minerales de uso permitido.

o Verificar que el envase no presente pérdidas.

o Prestar atención a las instrucciones sobre almacenamiento que aparecen en los envases.

o Para colaborar en la elección del producto que va a adquirir, se sugiere tener en cuenta los resultados obtenidos en los análisis realizados.

(Ver cuadro general de resultados.)