Un grupo de jóvenes invierte su único franco semanal para ayudar a gente en situación de calle. No buscan hacer beneficencia sino cambiar una realidad que agobia.
Ya desde el pasillo del monoambiente del barrio de Belgrano, donde viven Beatriz Doino y Mauro Márquez, el aroma de la salsa impregna el aire. Del otro lado de la puerta, dos heladeras portátiles esperan ser cargadas con fideos con tuco y carne u otro menú. David Santoandré revuelve entusiasmado las ollas humeantes con la ayuda de la cuarta fundadora del grupo, Cintia Schwamberger.
Como no cuentan con vehículos, desde el 14 de junio, cada sábado, viajan en el subte D desde Juramento hasta Tribunales, donde le acercan un plato de comida a decenas de personas en situación de calle.
"Cucharones de la calle" comenzó como una simple idea solventada por el propio bolsillo de los fundadores y hoy cuenta con un equipo de 25 personas que se enteraron de la iniciativa por su web, www.cucharonesdelacalle.com. Además, brindan asistencia con psicólogos y médicos, y se sostienen gracias al aporte de asociaciones, comercios, amigos y conocidos. Por ejemplo, una importante confitería de la zona les da, cada fin de semana, más de 40 kilos de pan.
Cada día surgen nuevas necesidades, por lo que ahora proyectan realizar un taller de primeros auxilios entre los miembros para brindar una asistencia más completa. "Intentamos responder a cuestiones más profundas, no sólo dar alimento o ropa, contención psicológica o atención médica, sino darles trabajo, que sea algo más social", explica Beatriz.
La transparencia del trabajo llevó a la incorporación de sus nuevos integrantes. "Tenemos una idiosincrasia muy abierta, no le debemos nada a nadie, hacemos todo a pulmón. El objetivo es brindar apoyo y satisfacer las necesidades que tenga la gente, en la medida en la que podamos hacerlo, siempre considerando que son personas con problemas, como nosotros", agrega Cinthia.
Cada sábado, reciben pedidos puntuales (ropa, calzado, frazadas, entre otros) que son publicados en la página web. Además, también puede verse el balance del dinero utilizado, con los ingresos y egresos de las donaciones.
"Sabemos que no podemos cambiar el mundo, pero si dar vuelta la tortilla", afirma Beatriz con un dejo de esperanza.
Noelia Morchio
Paula Larrousse
Matías Stark
Sergio Florez
* Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.