El amor por los rieles los unió. A pesar de tener diferentes edades y visiones, encontraron en la Asociación Amigos del Tranvía lo que necesitaban para no sentirse unos incomprendidos. Los fines de semana regalan paseos por Caballito para todos aquellos que deseen rememorar o experimentar por primera vez este transporte de antaño. Entrá en la nota y subite vos también a este viaje en el tiempo.
"El sentimiento de estar acá es como tener una segunda familia", confiesa Martín Kocevar, un joven de 26 años que todos los domingos, religiosamente, es guarda en el tranvía del Circuito Histórico de Caballito: un paseo gratuito de 15 cuadras que funciona los fines de semana y feriados (ver "El paseo").
Detrás de estas excursiones, hay un grupo de 25 hombres que trabajan "ad honorem" y que comparten un lazo desde pequeños con el mundo de los rieles. "A las cajitas le ponía el trole arriba, pintaba con tiza en el piso las vías y jugaba con eso", recuerda Juan Pietro, de 50 años, que hoy es el conductor (motorman, en su jerga) de los domingos.
Por su lado, el encargado de la Biblioteca de la Asociación Amigos del Tranvía y coordinador de los servicios, Gabriel Mattalía, de 37, también explica la raíz de su hobby: "Mi abuelo era ferroviario y de chico me entretenía tomando la línea de subtes 'A' yendo de punta a punta".
Así, por varios motivos, estos hombres eligen rodar sobre el viejo "tranway" los fines de semana en lugar de, por ejemplo, alimentar un romance. "Prefiero no tener novia, porque me gusta venir acá, trato de dejar todo, los domingos no me los saca nadie", aseguró Kocevar. Más tarde, Pietro revelará que quienes participan activamente siempre son los solteros o divorciados mientras que los casados se acercan tan sólo una vez al mes.
Nicolás Prantieri, uno de los guardas de 26 años cuenta sobre el detrás de escena de los paseos que la Asociación brinda a alrededor de 1.200 personas por mes. "Lo que hay acá es mucha camaradería, somos como una familia, porque también compartimos después del servicio. Nos vamos a tomar algo, o nos juntamos y pedimos una comida, nos divertimos."
Sin embargo, aunque entre ellos la pasen bien, a veces los Amigos del Tranvía se sienten incomprendidos. "Todo el mundo me dice: '¿Vas ahí? ¿Laburás gratis?' No entienden que hay cosas que uno vive acá adentro que son más importantes que el dinero", señaló el motorman.
Este transporte, que desapareció de las calles porteñas en 1962, es un sentimiento para ellos. En él no sólo comparten un paseo o un buen momento, sino que disfrutan su pasión sin miedo a los prejuicios. "Entre nosotros hablamos de tranvías y no nos sentimos unos marcianos", remató Kocevar.
Los tranvías parten cada 20 minutos desde la parada de la línea ubicada en la esquina de Emilio Mitre y José Bonifacio, en Caballito. Luego continúan hasta Rivadavia, dobla en Hortiguera y después en Directorio hasta volver a su punto de partida. El recorrido se realiza todos los sábados y feriados de 16:00 a 19:30hs y domingos de 10:00 a 13:00hs y de 16:00 a 19:30hs. Aproximadamente, 30 personas disfrutan de la excursión que es totalmente libre y gratuita.
• Un grupo de 15 entusiastas crea en julio de 1976 la Asociación Amigos del Tranvía.
• Desde noviembre de 1977 brindan ciclos de audiovisuales que muestran la vida social pasada, actual y futura alrededor de este medio de transporte en la ciudad de Buenos Aires y en otros lugares importantes del mundo. El ingreso es gratuito y se lleva a cabo los primeros viernes de cada mes en Avellaneda 542, a las 19:30 horas.
• El 15 de noviembre de 1980 lograron poner en marcha este "Circuito Histórico", un recorrido de 15 cuadras en el barrio de Caballito.
• Desde 1981 existe una ordenanza municipal que obliga a quien ocupe el taller "el Polvorín", antiguo lugar de reparaciones de los primeros tranvías, a que brinde una vía para los Amigos del Tranvía.
• Otro logro fue en 1982 cuando se inauguró la biblioteca que hoy es popular porque está reconocida por la CONABIP (Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares). Allí se pueden encontrar obras generales como puede ser literatura, y archivos sobre diversos medios de transporte.
• Desde 2008, el taller, los coches y el circuito están declarados Patrimonio Cultural de la Ciudad.
• El 16 de Julio de 2009 cumplieron 33 años de labor y hubo un festejo junto a la comunidad.