INFORME
LOS ALBERGUES TRANSITORIOS SE RENUEVAN

De Villa Cariño a los hoteles VIP

Los viejos telos dejan paso a alojamientos de tipo Premium. La decoración sofisticada y los menúes gourmet van reemplazando a las habitaciones con las típicas luces rojas que podíamos ver en las películas de Olmedo y Porcel. La oferta sexual se moderniza y se aggiorna a las necesidades y preferencias sexuales de los clientes.

Desde los últimos años del siglo XX y en los comienzos del nuevo, la cantidad y variedad de opciones para disfrutar de una vida sexual plena explotó de modo tal que pocos pueden quejarse de no poder vivirla plenamente. Hay para todo los gustos: heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales y otra cantidad de etcéteras que se amoldan a una infraestructura cada vez mas desarrollada. Hoy no es necesario ir a los bosques de Palermo como en otras épocas si lo que se busca es intimar con alguien; se puede elegir entre albergues transitorios económicos y de los Premium, hoteles gayfriendly, clubes para swingers y demás.

Pero hace algunos años, esto era diferente. Daniel Fridman hace una descripción de cómo fue variando el público en sus requerimientos: "Hoy muchos hoteles han cambiado en parte en cuanto a su estética. Algunos conservan su estilo ochentoso de las luces de colores, los alfombrados y cortinados y habitaciones más bien cargadas; otros han preferido cambiar a un estilo más moderno o minimalista, algunos decidieron tener un estilo mixto para cautivar todos los públicos y otros optaron por lo temático".

Chapa no le falta a Fridman para opinar del tema. Viendo la dificultad de encontrar algún dato preciso acerca de un albergue transitorio de categoría como Jardines de Babilonia para regalarle una noche de boda a uno de sus amigos, es que se le ocurrió crear el sitio www.alberguestransitorios.com. "En plena crisis económica del país decidimos junto a mi socio invertir nuestros ahorros en la página web", relata Fridman. "Pensamos que así como nosotros tuvimos la necesidad de esa información, podía haber miles de personas con la misma inquietud. Y si dicha necesidad se daba en un hotel de tanto renombre ni que hablar con los demás", explica. Luego de siete años, la página es cita obligada de quien quiera encontrar una guía de servicios sobre los albergues transitorios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Y agrega que, con el tiempo, cambiaron las consultas de los visitantes del sitio: entre ellas, si pueden ingresar más de dos personas a las habitaciones de los telos y si pueden entrar parejas gay. En la misma página se hace hincapié en el hecho de que puede ingresar "una pareja", sin especificar el sexo.



Sin embargo, esa duda ya está prevista por las leyes porteñas ya que las parejas homosexuales pueden ingresar a los albergues transitorios de la Ciudad de Buenos Aires, según consta en la ordenanza municipal 51.674 aprobada el 5 de junio del año 1997. Para los tiempos que corren la variedad de gustos es proporcional a la oferta logrando un equilibrio que es inédito en el país. Elvio Cornetti, gerente en la Argentina del Axel Hotel, cuenta que "a la oferta de posibilidades hay que acompañarla con cierta apertura de pensamiento sino todo es en vano y eso es muy propio de las mega ciudades como Buenos Aires. En el interior, la historia es muy distinta".

El Axel Hotel es un espacio de lujo pensado para el público gay, pero abierto a todo el mundo. Por eso crearon un nuevo término: heterofriendly. Cornetti destaca que "el concepto indica que es un hotel totalmente gay, pero abierto también a quienes no lo son. La gente que trabaja acá esta preparada para dar un servicio con todos los detalle que les gusta a la gente homosexual y eso es lo que nos distingue de otros hoteles hetero. En el Axel el pasajero no es un numero de habitación sino que es se lo llama por su nombre y recibe un trato acorde a sus deseos". Y explica: "El termino gay friendly es usado para la explotación comercial de ciertos productos para la gente gay. Esto es así porque la comunidad homosexual suele ser muy consumidora, ya sea de cultura o de gastronomía como de excursiones de alto nivel". Según Cornetti, esto se da porque "se trata de gente de buen pasar económico que no tiene que hacerse cargo de una familia o de hijos o cosas por el estilo; sólo vienen a disfrutar".

Así como hasta el 97 estaba prohibido el ingreso de dos personas del mismo sexo a un hotel alojamiento, ahora surge un nuevo reclamo: algunos dueños de albergues transitorios exigen al gobierno porteño que se autorice el ingreso de más de dos personas por habitación ya que estarían perdiendo dinero por prohibirle el ingreso a tríos, swingers, gangbangers (un tipo particular de orgía en la que una mujer mantiene relaciones sexuales con tres o más hombres por turnos o al mismo tiempo) y demás gustos sexuales. "Es muy común que vengan de a tres o cuatro personas. Vienen muchos fiesteros. A la gente le gusta el fetiche no les da vergüenza", cuentan los encargados de los telos. Raúl Fernández es legislador porteño por Encuentro Progresista y fue uno de los que impulsó la reforma de la norma anterior que prohibía el ingreso a personas del mismo sexo. En aquel tiempo propuso también que se eliminara la restricción en el número de hospedados, pero no lo logró. "Planteamos que el hecho de que el Estado decida quién ingresa o cuántos ingresan a los albergues transitorios es una intromisión en las vidas privadas de las personas", recuerda Fernández. El proyecto, que fue presentado en junio, contempla la ocupación máxima de una misma habitación de hasta seis personas.



Pero en estos tiempos de hipersexualidad, no sólo cambian las preferencias sino los servicios. Los telos ofrecen desde conexión de internet WI FI hasta menúes gourmets. "Los sitios mas antiguos se están reformulando como hoteles boutiques o de diseño", comenta el gerente de uno de los pioneros en el rubro, el JJ del barrio de Núñez. "En la década del 70 era un hotel diferente, era "bien telo", con los cuartos y las entradas muy oscuras pero la gente se fue soltando y empezamos a ver que venían matrimonios, entonces empezamos a cambiar porque las habitaciones con aire de cabaret era un poco agresivo para la mujer normal", agrega.

Entre los albergues transitorios más lujosos se encuentra el General Paz Hotel, que tiene habitaciones que cuestan de 288 a 448 pesos y ya desde su página advierte: "Todas nuestras Suites fueron proyectadas por prestigiosos estudios de arquitectura y de diseño, conjugando una tendencia vanguardista y sofisticada". Pero tiene competencia. Un ejemplo es el hotel Torres del Lago, que presenta habitaciones de lujo, servicios especiales para noches de bodas, aniversarios o cumpleaños, cocina de nivel internacional y precios que van de los 142 a los 340 pesos. O Dissors Hotel, que tiene una cocina que nada tiene que envidiarle a las de los mejores restaurantes de Buenos Aires. En su carta se destaca el medallón de lomo con salsa de mostaza Dijón, uno de los preferidos de los clientes. El gerente del hotel, José Alonso, parece tener cronometrado el momento de la comida: "A los cincuenta minutos de haber entrado la piden". Y agrega pícaro: "Luego del primer tiempo viene el descanso". Completan el panorama una cochera con lugar para dos autos y habitaciones "de diseño" (que cuestan de 225 a 375 pesos) en las que se pueden manejar con un solo control remoto las luces, los plasmas, el aire acondicionado, la música, las cortinas… Todo de primer nivel y preparado para un público de alto poder adquisitivo. "Acá, una pareja que toma una suite, y además almuerza o cena, gasta entre 400 y 600 pesos", comenta Alonso.

Queda claro que en estos tiempos, hablar de sexo como tabú es algo arcaico. Sin embargo, aún se pueden ver las deficiencias en la comunicación a la hora de hablar de sexo. Lo que hay es oferta. Cada cual puede tomar lo que mas le guste. Esto ocurre en Buenos Aires, donde sus habitantes están siempre dispuestos a la innovación y abiertos a los cambios. Ello es propio de las grandes ciudades donde la cultura tiene mucha movilidad. En tanto los viejos iconos de la sexualidad porteña, como villa cariño, el guindado o los cines continuados quedaron relegados a los nostálgicos o a los curiosos del sexo "de antes".

Mariano Engel
Estefanía Aguirres
Carolina Aguirre
Jimena Riveros
Maximiliano Centurión

* Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.


14/09/2009

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

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