PERSONAJES
Isabelino Espinosa, el vecino eterno de Villa del Parque

Periodista, escritor, dibujante, humorista, compositor, poeta, coleccionista y, además, presidente de la Junta de Estudios Históricos de Villa del Parque. Todas esas ocupaciones definen a Isabelino Espinosa, de 92 años, creador del escudo del barrio y, según dice, su habitante más antiguo. Por todo eso, y más, en estos días sus vecinos le preparan un acto homenaje.

Tras pasar la reja negra en la calle Concordia, el presente queda atrás. La casa y su estructura se mantienen intactas, tal como en la década del 20 cuando fue construida por Tomas y Consuelo Espinosa. Hoy es Patrimonio Histórico y Cultural, es la vivienda más antigua de Villa Del Parque y en el umbral está esperando su dueño, un hombre de estatura mediana y aspecto mayor que dice ser también el vecino más antiguo del barrio. Él observó la transformación del lugar desde que era sólo algunas calles de tierra y quintas. Con un gesto nos invita a pasar. Al entrar, un largo pasillo de cerámicos antiguos pero de colores inalterados lleva al patio interno donde está confeccionado, en una pared lateral, el escudo del barrio. "Fue un orgullo para mi porque se realizó un concurso en el que se presentaron varias propuestas y entre todas esas quedó elegida la mía, que después se convirtió en el emblema de mi barrio", afirmó Isabelino Espinosa, quien cuenta sus historias tal como si hubiesen sucedido ayer.

"Jamás me enfermé en mi vida y me salvé de 18 accidentes", contó Isabelino al referirse a su infancia. Al parecer, ya era especial al momento de nacer. Cuando era chico, contrajo el mismo virus que le había quitado la vida a Celina, su hermana mayor, dos años antes. En esa época y a tan corta edad, eran pocas las probabilidades de supervivencia. No obstante, a medida que transcurrieron los días, a Isabelino le bajaba la fiebre hasta que un día sanó, quien sabe cómo ni porqué. Él sostiene que hay un secreto detrás de su buena salud pero, claro, no lo revela a cualquiera. Su padre, quien le había prometido una gran fiesta si se curaba, invitó a Carlos Gardel. Fue en esa ocasión que Gardel le regaló una guitarra que Isabelino hoy muestra con orgullo en la pared de su comedor.

Con tan sólo 12 años, en 1931, inició su carrera como cantante de tango, con la que recorrió los teatros de barrio de la ciudad. Nunca abandonó esa pasión. "Por aquella época, a los padres no les gustaba que sus hijos cantaran, así que los chicos usaban seudónimo. A mí me pusieron El Gardelito", recordó Isabelino. En otra habitación de la casa tiene encuadradas las fotos con las que se presentaba a los castings. Además del emblema del barrio, también compuso un tango titulado "Villa del Parque" y lo cantó con la soprano Laura Conde y Sergio Baldassini en guitarra.

Al escudo y al tango se le suma una amplia variedad de iniciativas orientadas al barrio. "Valoro la investigación que hace sobre la zona, ha escrito muchas revistas barriales y a él le encanta hacer eso", dijo Mirta Alonso, bibliotecaria de la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular. Es que este hombre, que hoy tiene 92 años y una vitalidad singular, circuló por los espacios del periodismo, trabajó en los periódicos "La Voz del Parque" y "El Eco", ambos medios vecinales desaparecidos, y también pasó por El Gráfico, El Pampero y Democracia. "Su sueño es poner una radio en el barrio", contó Alonso.

Por otro lado, Isabelino escribe con frecuencia obras de teatro para los colegios. Entre sus piezas más representadas está la trágica historia del castillo de Villa del Parque [link a Subnota 1]. "Isabelino es una persona excelente, bárbara, tiene mucho empuje, mucha vida para realizar cosas novedosas, espectáculos para el barrio, todo para bien de los vecinos", expresó Facundo Quiroga, el mago que interpretó junto con Espinosa la obra en la Escuela San José. Quiroga también contó que dado el éxito de este trabajo, están preparando otro espectáculo para el año que viene. Isabelino añora los tiempos en que el barrio era una vecindad de inmigrantes que se conocían y ayudaban entre todos y busca recuperar ese espíritu social con cada una de sus iniciativas, que apuntan a reunir a los vecinos.

El interior de esa casa suspendida en el tiempo habla por él. Cada habitación representa una historia de las tantas que Isabelino cuenta con detalles. Las paredes del patio llenas de esculturas de cerámica destacan su otra profesión como artista plástico. Fue colaborador del dibujante chileno Juan Gálvez, conocido como Fantasio, que componía historietas de humor para Clarín. "Cuando Fantasio contrajo el mal de Parkinson, me contrató a mí para reemplazarlo", expresó Espinosa, quien se encargó de darle vida al personaje popular de la época: Tancredo. Desde 1968 hasta 1971, asegura, fue su colaborador sin que nadie lo supiera.

Si hay algo que sorprende de Isabelino es su memoria. Se acuerda hasta del más mínimo detalle de todo, como en qué calle y dirección vivieron cada uno de sus amigos, de los personajes del barrio, de los clubes de la época; así como también recuerda todos los eventos y personajes del fútbol, otra de sus pasiones plasmada en el comedor de su casa. En la pared se ven colgadas fotos de los distintos equipos, Boca, River, Independiente... y San Lorenzo, cuadro que lleva en la sangre ya que de joven jugó en en la cuarta división del club de Boedo. El cruce de historias de barrio y de fútbol lo llevan a mencionar a Diego Armando Maradona, que pasaba todos los días por la casa de su entonces novia Claudia Villafañe, quien vivía al lado de lo de Isabelino. "Parecía un ciruja vestido, un reo, y por eso el abuelo de Claudia no lo quería", aseguró Espinosa. Por ese entonces, Diego jugaba en Argentinos Juniors, en la sexta división e Isabelino cuenta que una vez en un partido los jugadores fueron a tomar agua y cuando "El Diez" se secó la cara con la camiseta, todos vieron que debajo tenia la de Boca. "Lo querían matar, ellos creían que Maradona era de Argentinos Juniors", recalcó.

Sin embargo, el deporte no es su única pasión. Además de futbolero, Isabelino es escritor y compositor. Un día de 1955, contó, fue con un guitarrista amigo a ver jugar a San Lorenzo contra Nueva Chicago. Su amigo conocía al presidente de este club y se lo presentó: "Éste te puede componer el himno del club". Y así lo escribió, bajo las exigencias del presidente que no quería una marcha como las demás, que hablaban de futbol y violencia, sino algo distinto, que hablase de la unión y el progreso. Desde ese entonces hasta hoy, la canción marca la identidad de Chicago, que el pasado 27 septiembre homenajeó a su compositor después de tantos años. "Es una persona totalmente activa a pesar de la edad que tiene. No es un viejito jubilado, sino una persona con muchas iniciativas", afirmó Carlos Pampillón, candidato a presidente del Club. También dijo que "evangeliza": "A todo el que puede le habla de El Torito, es un tipo que predica la religión de Nueva Chicago", concluyó.

Todos coinciden en que Isabelino es un emblema de barrio. Es parte de la historia de Villa de Parque, pero además destacan su actualidad, su constante capacidad de promover iniciativas para el barrio. Es por eso que dentro de los festejos por los 85 años de la Asociación Vecinal y Biblioteca Popular local está contemplado realizar, el 6 de noviembre, un homenaje a Isabelino Espinosa, símbolo que representa la historia de Villa del Parque.

Esta nota fue escrita por estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo de ETER, en la materia Agencia.

22/11/2011

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