UN TRABAJO SOCIAL PREMIADO EN EL CONGRESO
El fútbol des-generado

Un grupo de chicas futbolistas logró transformar su realidad a partir de una pelota. Mónica Santino, DT del equipo que armaron voluntarios con mujeres de la villa 31, resalta el sacrificio que hacen las jugadoras para sortear las dificultades de vivir en la marginalidad. Y agrega que "lo importante de jugar es adueñarse de la calle, decir 'la calle es mía".

Al comenzar el partido, cuesta creer que son mujeres salvo por algún grito ante una buena atajada o un pase acertado. Se tiran al piso, los charcos son parte del juego, se empapan en la cancha. El exterior sigue ajeno, distante, sólo viven el presente, sólo juegan a la pelota. Son mujeres, sí. Y lo hacen bien. Muy bien.

Cecilia Antolini, trabajadora social que participa desde hace cuatro años del proyecto de inclusión social a través del fútbol en la villa 31, explica cómo las chicas, a partir de la pelota, lograron hacerse un lugar de reconocimiento dentro del barrio: "A fuerza de estar jugando cada martes y jueves ganaron el espacio y el respeto. Se sabe que en ese horario, la cancha es de ellas", sintetiza.

Las prácticas futbolísticas empezaron cuando una estadounidense se instaló en la villa y empezó a armar estos grupos con el "boca a boca" como única herramienta. "Ella estuvo un tiempo acá y volvió a su país. Luego contactó a Mónica, otra de las docentes, para que la reemplazara y le planteó este proyecto", recuerda la trabajadora social y explica: "Al principio fue complicado porque te contestaban que el fútbol no era para mujeres o que nos fuéramos a lavar los platos, pero con el tiempo la gente se acostumbró a vernos, a nosotros y a ellas".

La entrenadora, Mónica Santino, viaja desde San Isidro para trabajar de manera voluntaria en la 31. "Esto genera otra oportunidad que las saca del medio en el que viven -explica-, donde se privilegia la desesperanza, el 'No vas a poder hacer nada', 'Te vas a quedar acá', 'Te vas a llenar de hijos'". Probablemente, ella sostiene su esfuerzo de cada semana en convicciones claras: "Yo no sé si les cambiamos de base la vida, pero por lo menos jugar a la pelota les sirve para tener la perspectiva de que existen otras cosas. No es la idea facha de que con el deporte las sacamos de la calle y de la droga, y aprendés disciplina. No. Acá, el trabajo es social: se trata de que se adueñen de su espacio. Eso es lo importante: ser dueña de la calle; decir: 'La calle es mía'".

La actividad de cada martes y jueves no se agota en la cancha. Para las jugadoras, el fútbol es también una herramienta política de género. Por eso, luego de la intensa actividad deportiva toman algún agua saborizada y comparten bizcochitos de grasa, mientras charlan sobre cualquier tema que surja entre confidencias y banalidades. Así establecen lazos de compañerismo, se integran, conversan y, por sobre todas las cosas, se unen.

A fin del año pasado el Gobierno de la Ciudad alambró la cancha y le puso pasto sintético. Esto ayudó en los entrenamientos. "El hecho de que esté demarcado hace que la gente no se meta por el medio. Ahora podemos entrenar con las chicas tranquilas, porque el que llegaba del trabajo se cruzaba, al igual que los perros y los ciclistas", explica Cecilia, la trabajadora social de San Isidro. Y agrega: "Esta iniciativa tiene el apoyo de la organización Democracia Representativa. Ahora queremos tener nuestra propia ONG, solo nos falta la personería".

La experiencia del fútbol femenino en la villa 31 trascendió el ámbito barrial. Las chicas fueron reconocidas con el premio "Enrique Tomás Cresto" [link a Subnota] hace unas semanas en el Salón Azul del Senado de la Nación. La distinción la entregan la Federación Argentina de Municipios (FAM), la Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos Locales y Asociaciones de Gobierno Locales (FLACMA) y el Club Shalom.

Daniel Grosso, Lorena García, Carla Simioni, Micaela Cicioli y Facundo Martín
Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER. Esta nota fue escrita en la materia Agencia.

1/11/2011

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