 |
|
DE BOLICHE EN BOLICHE
Pub Crawl: la nueva tendencia de la noche Argentina
Turistas y argentinos se suman a los tours nocturnos por bares porteños. Los paseos tienen un único objetivo: emborracharse y pasarla bien.
Es lunes a la noche y como de costumbre, Buenos Aires nunca duerme. En Bolívar al 600, parejas, grupos y jóvenes en solitario se amontonan. Preguntan: "¿Es acá? Abonan 100 pesos y firman un acta de exoneración de responsabilidad por si se emborrachan, pierden el conocimiento o… ¡quedan embarazadas! Es la carta de entrada al Pub Crawl porteño, un paseo desenfrenado -aunque con guías- por los pubs de Buenos Aires.
A las 22 ya están todos y arranca el paseo. Esta tendencia de origen europeo se instaló hace un año en la Argentina y propone recorrer los mejores pubs, beber, conocer gente de otros países, emborracharse y terminar la noche bailando en una disco. Para los argentinos se asemeja a revivir su viaje de egresados, mientras que los extranjeros lo asocian a una escena de comedia yankee donde hay fiesta para tirar la casa por la ventana.
En la primera hora del tour se ofrecen panchos y litros de cerveza gratis. Al ritmo de la música electrónica, el modesto barcito de San Telmo va llenándose de turistas en busca de acción. Todavía el ambiente está un poco frío pero pronto comenzará a encenderse. Muchos están por recomendaciones. Todos tienen el dato de que acá "se levanta de lo lindo". Al menos es lo que dice el boca en boca y también en algunos hostel que albergan a jóvenes extranjeros.
A eso de las 23, Matt, uno de los ocho coordinadores, se para sobre una mesa, se gana la atención de todos y da oficialmente el pitazo inicial hacia la aventura. Los 100 jóvenes estallan. Les brillan los ojos, gritan "wuuuu" -como lo harán en toda la madrugada- y en fila salen a la calle rumbo al primer barcito buena onda.
En camino, la procesión se hace oír en la ciudad. Un grupete de chicas canadienses grita canciones de Michael Jackson. Por otra parte cuatro argentinos, mediante lenguaje de señas como refuerzo, intentan levantarse a dos californianas con gorros de bufón. Pero a menos de cinco cuadras de "La Puñalada", el punto de partida, se encuentra la primera parada. Nos recibirían con unos shots de tequila y un cartelón resalta: "Descuentos exclusivos para Pub Crawl", como para dejar bizco a más de uno.
Las promesas enunciadas por Matt al comienzo del tour se van transformando en hechos. Uno de los máximos responsables de que eso ocurra es Kyle, un treintañero con mucho feeling que desde su celular hace que todo salga tal cual lo previsto. Oriundo de San Diego, licenciado en negocios internacionales y administración de empresas, el cerebro del Pub Crawl porteño no es un tipo improvisado. Luego de ocupar cargos de coordinador y gerente en boliches y empresas nocturnas, desde hace un año consolidó su negocio y ahora organiza salidas de lunes a sábados con esta nueva movida, inventada en 2005 por dos expatriados originarios de los Estados Unidos: Dustin Walsh y Roger Trueba.
Johny, el animador del grupo, dice "Come on" y de inmediato se arma una fila y todos caminan, o al menos lo intentan, hacia la esquina de Chile y Defensa. Las escenas vuelven a repetirse una vez más, pero la diferencia es que será con mayor alcohol en sangre.
Todo transcurre hasta que la música del cachengue se corta y suena AC/DC. Una colegiala, con no más de 22 años de edad, se sube a la barra del bar y regala un striptease para todos. La colectividad brasileña queda boquiabierta. "Ni las garotas tienen esa actitud", les grita por lo bajo un argentino pasado de copas. A su vez, el fotógrafo del evento intenta inmortalizar todo, hacer las mejores imágenes para luego subirlas al Facebook, usarlas de carnada y atraer nuevos aventureros, que según Kyle van desde los 18 hasta los 60 años. Y es verdad, no miente. En su Blackberry hay fotos que lo comprueban.
La noche está en su punto máximo. Sin perder tiempo, Johny toma las riendas y propone un juego para seguir "bien arriba". Se eligen dos parejas de hombres y mujeres para intercambiarse la ropa y el que más rápido lo hace se ganar cuatro chops de cerveza. Para no extrañarse, la lolita que dio cátedra sobre la tarima hace instantes canta victoria nuevamente. Varios la conocen como Sussane y ya es habitué de los Pub Crawl. "Conocí esto por una amiga que me trajo. Es lo más. Los chabones argentinos son medio zarpados pero buena onda. Además esto explota y conocés gente de todos lados", comenta la danesa mientras disfruta de su sexto encuentro.
Son las 2:30 de la mañana y el tour por San Telmo recién llega a la mitad de su recorrido. Aún falta visitar un bar más y cerrar la noche bailando en una disco.
La última caminata es de las más largas. No solo porque son más de 15 cuadras, sino porque la liga de los coordinadores tiene que precaverse de que ningún borrachín se desvíe del camino recto. "Nunca tuvimos mayores problemas, si vemos que alguien va para atrás o no se puede mantener en pie, llamamos un taxi y lo llevamos para su casa", comenta Giselle, mientras controla las últimas filas.
Para apaciguar las demoras Kyle saca algunos cartuchos guardados en su apoyo logístico: dos autos que siguen al malón a todos lados. La procesión rumbo a "la fiesta" no solo viene con cantitos, tambaleos y chamuyos; ahora los animadores prenden algunas estrellitas para darle color a la noche.
La entrada al boliche es rápida. Los asistentes al Pub Crawl (www.pubcrawlba.com) muestran su muñequera e ingresan por la fila vip, sin hacer cola ni rendirle cuentas a nadie. Una vez dentro, los espera una manada de juventud enfiestada. También muchos turistas. En cambio, a otros les llegará la libertad y con ella el permiso para abandonar el tour, pedir un taxi y huir, solo o en compañía, hacia otro destino. Fin del recorrido.
Lucas Calautti, Bárbara Fluck, Nicolás Ferreres, Martín Fernández y Jeremías Szeps
Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER. Esta nota fue escrita en la materia Agencia.
18/10/2011
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
|
|
|
|
SABÍAS QUE…
El libro Guiness resalta que el Pub Crawl con mayor convocatoria se realizó en Maryborough, Queensland, Australia, en junio del 2009 y reunió a 4718 participantes.
Los Pub Crawl de Queensland suelen recaudar dinero para fines benéficos.
En Argentina, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se realizan Pub Crawl en Córdoba y Rosario.
PUB CRAWL BUENOS AIRES:
La inscripción al tour cuesta $100.
De 22 a 23 hs se ofrece cerveza, vino, pizza y panchos libre.
Recibís un shot de bienvenida al llegar a cada bar (son 3 en toda la noche)
Recibís descuentos especiales para el Pub Crawl en cada bar.
La noche termina en un boliche y te garantizan entrada libre y sin hacer fila.
|
 |
|