Experiencias en el mundo

A mediados de la década de 1980, una gran cantidad de estudiantes se había convertido en practicantes exitosos del concepto de permacultura, estableciendo grupos, proyectos, asociaciones e institutos en más de 100 países.

En el transcurso de sus viajes por Asia, África y América Latina, Bill Mollison -uno de los difusores de la idea- diversificó el concepto añadiéndole concepciones y prácticas ancestrales vinculadas a las antiguas culturas agrícolas y cazadoras propias de cada continente en que se establecía. Muchos de estos conceptos fueron explicados y revalorizados, y pasaron a formar parte del aspecto técnico de la permacultura.

Muy pronto se hizo evidente que los conceptos de diseño que manejaba la permacultura podían ser aplicados no solamente a la producción agropecuaria y forestal, sino a muchos aspectos de la vida humana, como la educación, la economía y la organización social en general, abarcando todos los temas esenciales en el diseño de sistemas sustentables, de forma integrada.

Zimbabwe tiene 60 escuelas diseñadas utilizando la permacultura, con un equipo nacional trabajando en la unidad de desarrollo de currículas escolares. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha elaborado un informe sobre el uso de la permacultura en situaciones de refugio, tras su exitoso uso en los campos de Sudáfrica y Macedonia.

Cuba transformó su producción alimenticia usando agricultura biodinámica y permacultura. La ciudad de La Habana produce más de 50% de sus requerimientos alimenticios dentro de los límites de la ciudad, todo esto en forma orgánica y producida por los cubanos en sus propias casas, jardines y en espacios municipales.

En 1985, la reacción ciudadana frente al terremoto en la Ciudad de México provocó una nueva conciencia acerca de la necesidad de organización social frente a situaciones límite, así como un nuevo interés en la búsqueda de alternativas de desarrollo, que tuvieron lugar principalmente en el norte del país, con lo que se denominó "permacultura campesina". Esta experiencia profundizó en el área de las bioconstrucciones, fusionando técnicas de eco-construcción con técnicas tradicionales de la arquitectura vernácula mexicana, para crear una forma de autoconstrucción orgánica, bioclimática, de bajo impacto, con materiales locales y naturales.

En Japón, Masanobu Fukuoka ha desarrollado un método de agricultura natural, y ahora el gobierno japonés lo aplica con éxito para frenar la desertificación. El método que propone Fukuoka para la reforestación (reverdecer) es la pildorización. Este sistema consiste en embadurnar semillas en una capa de arcilla. El fin es el de protegerla una vez depositada en el terreno y evitar que sea alimento de pájaros, roedores y otros animales. Las semillas esperan así la época lluviosa, cuando la arcilla absorbe el agua y la semilla la utiliza para poder germinar. Este sistema es mucho más eficiente, según Fukuoka, que los métodos tradicionales de reforestación (aproximadamente hay un 2% de éxitos de germinación con el método de pildorización frente al 0,2% de otros sistemas).

Esta nota fue escrita por estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo de ETER, en la materia Agencia.

03/10/2011

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

NOTAS RELACIONADAS
PERMACULTURA
Vivir en la naturaleza

La "permacultura", de su origen a la actualidad