Para ayudar sin fastidiar
Dentro del folleto que se entrega a la salida de la visita a Diálogo en la oscuridad, se pueden encontrar distintos consejos para la interacción con una persona ciega.
Cuando quieras establecer contacto con una persona ciega, evitá los intermediarios; hablale directamente.
Si entras a una habitación donde hay una persona ciega, es bueno que te anuncies: "Hola, Juan. Soy Carla".
Cuando quieras darle la mano o saludar con un beso en la mejilla a una persona ciega, tomá la iniciativa.
Si tenés que advertirle a un ciego sobre una situación de peligro, es importante que des indicaciones precisas.
Las personas ciegas no se ofenden si usás palabras como "ver" o "mirar", o expresiones como "nos vemos mañana". No hay palabras prohibidas.
Nunca trates de imponerle tu ayuda a una persona ciega; más bien preguntale si la necesita. Las personas ciegas, en general, pueden manejarse con mucha autonomía.
Cuando una persona ciega te pida ayuda para trasladarse, como por ejemplo para cruzar una calle, simplemente ofrecele tu hombro o el brazo para que camine junto a vos.
Para ayudar a una persona ciega a sentarse, tomá su mano y colocala sobre el respaldo del asiento.
Una persona ciega puede subir o bajar una escalera sin ayuda, sólo es necesario decirle si es ascendente o descendente. Puede ser últil ubicar su mano en la baranda.
Para ayudar a una persona ciega a subir a un colectivo, basta con que ubiques su mano sobre la baranda de la puerta.
Esta nota fue escrita por estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo de ETER, en la materia Agencia.
27/09/2011
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
|
|
|
|
NOTAS RELACIONADAS
|
|
|
 |
|