UN MICROEMPRENDIMIENTO PERIODÍSTICO QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE
Sudestada cumple 10 años

En medio de la crisis de 2001, un grupo de jóvenes decidió publicar una revista cultural y política con enfoques que no tenían lugar en la agenda de los grandes medios. A una década de aquel comienzo, buscan que sus ejemplares lleguen a todo el país.

Sudestada, la revista de arte, cultura y actualidad cumple 10 años. Editada a pulmón desde Lomas de Zamora, bien atrás quedó aquella primera edición en blanco y negro que repasaba la carrera de Julio Cortázar. Con suscripciones y ventas en la calle, sus páginas llegan a Capital Federal, todo el Conurbano bonaerense y las principales ciudades del resto del país (ver aparte). Ahora van por más: sueñan con abarcar también a las provincias del norte.

En sus comienzos, la publicación surgió en un clima político y económico de tensión, pero gracias al grupo de trabajo conformado, el compromiso fue cada vez mayor y pudieron hacerle frente a la crisis desatada a fines de 2001.

El equipo de trabajo tuvo que hacer frente a todo el proceso de producción de la revista. Sin apoyo económico ni subsidios gubernamentales, Sudestada se solventa hasta hoy con las ventas y las suscripciones, como así también con el apoyo de algunos anunciantes. Actualmente, redactores, colaboradores, fotógrafos e ilustradores forman un equipo de 29 personas. La revista es mensual y cuesta 10 pesos.

El periodista Hugo Montero, fundador y co-director habla sobre la línea editorial y explica que se trata de "una revista que pertenece a la izquierda no orgánica, crítica de cierta tendencia intelectualosa de algunos sectores de la otra izquierda, que subestima el valor de la prensa y que le gusta más discutir qué hacer". Walter Marini e Ignacio Portela, los otros impulsores del proyecto, asienten. Mientras, Montero agrega: "Intentamos rescatar crónicas e historias de vida de las diversas experiencias de hombres, mujeres y organizaciones revolucionarias en Argentina y en América Latina". Y comenta que el clima de trabajo dentro de la redacción fluctúa. "Hay buenos momentos y otros de tensión y agarradas, pero siempre existe como prioridad el cuidado de la revista".


La primera tapa de Sudestada, de agosto de 2001.

"Durante ocho años acá nadie cobró un peso", dice el director. Todos vivían de otros trabajos, no siempre ligados al oficio periodístico. "El impulso inicial para comenzar con las publicaciones fue el de generar un medio donde pudiésemos volcar nuestras pasiones, inquietudes e ideas, ya que no encontrábamos otra alternativa real dentro del periodismo para hacerlo", agrega quien lleva la voz de mando en la redacción. Diez años después, y a pesar de los cambios, el objetivo principal sigue siendo el mismo: hacer un mensuario que los identifique.

Sobre el problema de un medios alternativos para hacerse de lugar propio entre las grandes publicaciones, los directivos de Sudestada creen que "esos conflictos son parte de la esencia y de la historia de los proyectos de estas características. "Si no existieran dificultades no serían alternativos, que significa representar los intereses y las ideas de un sector de la población que es el más postergado", remarcan.

Con el tiempo, sus ediciones adquirieron un perfil más político, que fue acompañado por el crecimiento profesional de muchos de sus redactores. Algunos venían de la rama del periodismo aunque otros eran ajenos. El factor que los agrupó, sobre todo, fue el de las inquietudes. En ese punto, todos coincidían.

¿Es cómodo subsistir sin apoyo estatal? "Tenemos en claro que quejarse por los problemas inmoviliza. Todo debe reemplazarse con más esfuerzo y más trabajo, y no esperar soluciones mágicas de un subsidio o un mecenas porque esas 'ayudas' siempre condicionan y terminan tiñendo el producto", sintetiza Hugo con naturalidad.

A futuro proyectan varios cambios. Quieren incorporar "voces", mejorar la calidad gráfica, llegar a todas las ferias del interior del país, aportar más a la discusión y generar alguna alternativa a la confrontación entre medios comerciales y medios oficialistas, "que se imitan entre sí en técnicas y manejos".

Con sus principios firmes, Sudestada sopla fuerte desde Lomas para todo el país. Ya llevan 10 años, y van por muchos más.

Daniela Carreira
Priscilia Schultheis
Gisela Sasso
Cristina Quiroga

Esta nota fue escrita por estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER en la materia Agencia.

05/09/2011

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

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CÓMO Y DÓNDE CONSEGUIRLA

La revista Sudestada se puede comprar en cualquier kiosco o mediante suscripción con tan sólo completar el formulario que se encuentra en su página web (www.revistasudestada.com.ar).

En el caso de que esté agotada, se consigue fácilmente gracias a "Sin Fin", la empresa que la distribuye en Capital. Para ello es necesario acercarse a Rincón 1407, llamar al 4308-1813 o bien escribir a distribuidorasinfin@gmail.com.

Además, se venden números anteriores en diferentes puntos de la ciudad, como en las estaciones del subte A, C y D, del mismo modo que en las librerías Madres de Plaza de Mayo, Julio Cortázar, y la del Centro Cultural de la Cooperación, entre otros.

Un consejo: los redactores de la revista le insisten a los nuevos lectores que se aseguren de comprar "la Sudestada correcta", porque existe en el mercado otra revista con el mismo nombre que pertenece al "Peronismo Militante" y que "no tiene nada que ver" con ellos.

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