ECOLOGÍA
Vivir de verde
Si bien el ser humano siempre fue consciente del cuidado del ambiente, hace pocos años se expandió el concepto. Ahora no sólo se habla de los recursos agotables, sino que también se educa a hacer un consumo más responsable de ellos con un modo de vida más natural y más comprometido.
Este boom comprende nuevas formas de vestir, alimentarse, cultivar, obtener energía y reciclar residuos. Todo basado en principios ecológicos y espirituales.
Esta tendencia va de la mano de organizaciones que trabajan para conservar los recursos naturales y que buscan la participación activa de los ciudadanos. Una de las más conocidas es Greenpeace, que lucha constantemente contra de la contaminación, por la conservación de los bosques y por la preservación de especies en extinción. Sin embargo, hay muchas otras organizaciones no gubernamentales (ONGs) preocupadas por el equilibrio ecológico.
No obstante, el salto más importante de los últimos tiempos lo dieron las industrias de alimentos y textiles, que ganaron un nuevo espacio en el mercado. Ellas comercializan alimentos orgánicos y naturales y productos hechos de telas biodegradables o de carbono neutrales, respectivamente.
Hay también restaurantes que ofrecen café y té orgánico, chocolates, puré de manzanas y peras para bebés, licores, vinos, semillas y hierbas.
Por otra parte, la moda acompañó el gran auge del cuidado de lo natural, y hoy las grandes marcas de ropa internacionales se encargan de fabricar jeans de algodón orgánico, ropa interior a base de soja, remeras de bambú y bolsas reutilizables. Hoy se puede hablar del inicio de una ola de moda cool con conciencia.
También la arquitectura se sumó a este modo de vida con la innovación de casas bioclimáticas, que optimizan condiciones de habitabilidad con el mínimo consumo energético, autorregulado o inteligente, obtenido a través del sol.
Estos son algunos de los cambios que fueron desarrollándose a través del tiempo y, sin duda, la filosofía de vida "verde" modificó la forma de comer, vestirse, vivir y pensar nuestra relación con el ambiente.
Comer sano ya no es lo que era antes. No sólo los alimentos de etiquetas light forman parte de esta nueva vida. Hoy en día hay un abanico de posibilidades y variedades para aquellos que desean cuidar el planeta y colaboran a diario por un mundo mejor.
Natalia Marelli
Egresada de la carrera de Periodismo en ETER. Esta nota fue escrita en la materia Agencia, de tercer año, en el segundo cuatrimestre de 2010.
07/03/2011
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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