Impresiones
La noticia
A las 10 de la mañana el televisor está sintonizado en TN. Pocos minutos después aparece una placa que dice: "Murió Kirchner". Es posible que estén haciendo lo mismo que hicieron con Maradona hace un par de años, cuando habían anunciado su muerte, y nunca pasó tal cosa. Sin embargo, hay que chequear otras fuentes.
En Canal 7, en ese momento, está conduciendo su programa Federica Pais. No dice nada sobre la muerte, pero se nota en su cara cierta preocupación. Tratando en vano de disimularlo, hace señas a su camarógrafo como preguntando "¿Qué pasó?" La noticia se confirma unos minutos después. Néstor Kirchner ha muerto.
"No, qué carajo va a pasar con el país, ahora vuelve la derecha", dice alguien frente a la tele. La casa se paraliza por lo menos durante 10 minutos. Todos buscan digerir la noticia. Se ha muerto el hombre más importante de la política de los últimos 30 años.
Gabriel Sánchez*
Respeto, que no es poco
Pasadas las 9.45 los medios transmitieron la noticia. El ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, había muerto de un paro cardíaco a los 60 años. Una afección que lo había advertido en varias ocasiones pero que él, como el animal político que era, decidió desestimar.
Se podrán criticar muchas cosas de Kirchner. Y también decir que empezó a saldar una deuda con el pasado que muchos gobiernos no pudieron o no quisieron, que impulsó los juicios contra los dictadores más sanguinarios de la historia argentina. O que tuvo errores como la exposición de personajes que minaban su credibilidad en actos de corrupción a la vista de todos.
El santacruceño podrá haber sido amado u odiado por millones, pero nunca ignorado. A su muerte, ni sus más acérrimos enemigos se pudieron mantener al margen. Algunos expresaron sus condolencias, que tenían que ver más con la diplomacia que con el verdadero sentimiento. Otros tantos hicieron tregua en esta guerra, que últimamente denominamos política, y dieron su sentido pésame. Uno eligió criticar desde una tapa de diario la vida política del ex presidente.
Murió Kirchner y marcó una época. Y esto va mas allá de lo cuestionables que pudieron haber sido sus decisiones. Queda demostrado en las reacciones que provocó su deceso. Miles de personas lloraron su muerte en la Plaza de Mayo, y miles lo seguirán llorando. Mas allá de evidentes diferencias, la mayoría eligió respetarlo. Y eso no es poco.
Pablo S. Pons*
Desde la izquierda
La mañana del 27 de octubre fue extraña, no por la espera del censista tan anunciado y desprestigiado por algunos medios, sino por la voz de Víctor Hugo Morales anunciando la muerte de Néstor Kirchner. El primer momento fue de impacto e instantáneamente de incertidumbre por lo que pudiera ocurrir en adelante.
La información que inundó los portales de Internet, los programas de televisión y las emisiones especiales de radio mostraron las variadas opciones para informarse. La prensa denominada de "izquierda" no esperó para publicar en sus páginas web la noticia del día.
Prensa de Frente, agencia de comunicación del Frente Popular Darío Santillán, se encargó de abstraerse de sus notas frecuentes relacionadas al campo popular. "No importará tanto ser 'K' o no 'K', sino tener la claridad de entender por dónde viene el enemigo y, mientras seguimos alimentando la alternativa necesaria, tener claro desde qué trincheras habrá que resistir", decía un párrafo de la nota que tuvo 32 comentarios de los lectores, una cantidad poco frecuente para la agencia.
Por otro lado, la Agencia de Noticias Rodolfo Walsh decidió remarcar su oposición al Gobierno y la incertidumbre de lo que vendrá, sin dejar de lado el apoyo hacia aquellos militantes que creyeron y creen en el proyecto kirchnerista.
Por último, la Agencia de Noticias Red Acción (ANRED) realizó un análisis de la figura de Néstor Kirchner y el futuro de la política Kirchnerista citando a diarios opositores al Gobierno: "la continuidad institucional no está en riesgo en la Argentina, pero puede estarlo la gobernabilidad en el tramo final del mandato de Cristina" (La Nación [link: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1319039]) o "la Argentina vuelve a enfrentarse a una situación trágica, a una situación dramática" (Clarín [link: http://www.clarin.com/politica/Argentina-situacion-dramatica-incertidumbre-politica_0_361164069.html]). La agencia no logró despegarse de sus ideas y culminó la nota con una pequeña diferenciación entre los cuadros que el ex Presidente bajó del colegio militar y las muertes que tuvo el gobierno de los Kirchner como la de Mariano Ferreyra, y con una crítica hacia el modelo del "capitalismo nacional" que promueve, según ANRED, el Gobierno y el procesamiento de militantes sociales sin resolver.
Nada es sencillo en momentos como este donde muchos sufren la pérdida de un referente; está claro y es innegable que la militancia política, sea o no kirchnerista, fue en aumento, en particular desde el sector estudiantil, donde hoy se debate política, sin dejar de lado la adhesión que logró sumar desde los movimientos sociales.
Federico Paterno*
Un pueblo manifiesta su dolor
Sorpresa es la palabra repetida por muchos al describir la sensación del momento en el que supieron de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner. No parece casual que sucediera un día patriótico e histórico, el día del Censo Nacional, que muchos esperaban con ansias. Y que quedará en la historia, pero ahora será por el dolor y el clima de angustia en el que se vivió.
Si bien era de público conocimiento que Kirchner había tenido problemas de salud, nadie podía creer ni se esperaba -quizá por no querer o no poder aceptar- lo que estaba sucediendo. No se le había dado la magnitud que en realidad estos antecedentes clínicos tenían. Ni siquiera el propio Kirchner había hecho caso de los consejos médicos de que debía hacer reposo.
Dolor: se decretaron tres días de duelo, mientras tanto la gente desfila por la Plaza de Mayo para despedir al ex primer mandatario, que fue velado en la casa de Gobierno. Además, ya se prepara para acompañar el cortejo, porque los restos serán trasladados a Santa Cruz. Un pueblo consternado manifiesta su dolor, que trasciende ideologías políticas, clases sociales o cualquier otro tipo de diferencias superfluas, ante este hecho. Es un dolor "sentido", como aseguran algunos. Incluso se comprueba al ver a la gente llorando y saludando angustiada a Cristina.
Incertidumbre de cómo seguirá esta historia, junto con la del país. Hay quienes temen que "explote" todo. Pero no hay más opciones que esperar, con el aliciente de que, como aseguró Eduardo Galeano, "Néstor Kirchner será un fuego difícil de apagar".
Gisela Daus*
Acostrumbrados a Néstor
Alguna vez, por allá lejos, en el 2002, un análisis político del periodista del 13 Gustavo Sylvestre presentaba a un candidato totalmente desconocido. Pocos sabían pronunciar su apellido. Sylvestre anunció: "Se pronuncia Kirchner, hay que memorizarlo porque nos vamos a tener que acostumbrar".
Hasta la semana pasada el ex presidente Néstor Kirchner era el político más golpeado por los medios hegemónicos. Muchos decían, negándose, que de presentarse en las elecciones del 2011 perdería, que su accionar era violento, y hasta desearon su muerte varias veces con sus pronósticos médico-periodísticos.
El 27 de Octubre, en mayúscula como todas las fechas históricas, el pueblo volvió a despertar en las calles para mostrar el sentimiento que generó esta pérdida. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner les abrió la puerta de la Casa Rosada a decenas de miles de personas que fueron a despedir los restos del ex presidente. Gustavo Sylvestre, del 13, tenía razón: nos acostumbramos a Néstor.
Mariano Spinelli*
Verdades únicas
Perón decía: "La única verdad es la realidad". Y, a juzgar por las imágenes que se ven por la tele de una Plaza de Mayo colmada de gente, flores y carteles, pareciera que esa gran masa homogénea que se acercó a la Casa Rosada para despedir al ex presidente y líder político, Néstor Kirchner, fuera un gran conglomerado uniforme sin diferencias notables.
El miércoles 27 fue un día raro. Desde las primeras horas en que se supo la noticia y en medio de un clima de profundo dolor, los grandes medios argentinos, y los no tanto, siguieron las novedades minuto a minuto. Pero no eran muchas y también comenzaron a surgir conjeturas acerca del futuro cercano de los argentinos.
Algunos periodistas, nada inocentes, cuando ni siquiera había entibiado el cuerpo de Kirchner, ya estaban discutiendo sobre el poder político que dejó vacante el ex mandatario. Además, poniendo en tela de juicio la capacidad de conducción de la presidenta Cristina Fernández y haciendo paralelismos con María Estela Martínez de Perón.
Las tapas de los principales diarios no fueron nada asépticas. Seguir la noticia desde casa no fue la mejor opción. Los medios opositores se dieron un panzazo con lo ocurrido y mostraron su única verdad, su realidad, la del tirano muerto. Porque muerto el perro, se acabó la rabia.
Lucía Gonda*
Las buenas, cuando nos vamos
Muchos pensaron que iba a ser un día tranquilo, común. Un miércoles en el que la gente no saldría a trabajar y se quedaría en sus casas para contestar el censo. Aprovecharían para descansar, estudiar, acomodar y una infinidad de actividades más.
Pero una hora y media después de que el Censo empezara una noticia cambió todo. Los que ya estaban despiertos y los que recién se despertaban quedaron atónitos por el impacto de la primicia. Más de uno creyó que no era posible, que no era verdad.
El ex presidente Néstor Kirchner murió a los 60 años y desde ese miércoles a la mañana su muerte fue noticia constante por varios días. Los canales de aire y los de noticias del cable repitieron incansablemente las mismas imágenes y las mismas frases, sin ni siquiera repasar en detalle su vida. Los que siempre estuvieron a su favor hablaron bien de él y los que no, también lo hicieron.
En varios casos resaltó el viraje en el cambio de opinión y el modo de referirse a él y a Cristina Kirchner.
Uno de tantos aficionados a las redes sociales dijo en Facebook: "A lo largo de la vida todos hacemos cosas bien y cosas mal, ¿pero por qué nos reprochan las malas cuando estamos y solo se recuerdan las buenas cuando nos vamos?
Bruno Tessore*
* Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.
1/11/2010
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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