BUSES DESCAPOTABLES
Una perspectiva distinta de las capitales latinoamericanas

Londres es la ciudad precursora de los paseos turísticos en los clásicos autobuses sin techo y de color rojo carmín. Abundan en el Reino Unido y en Europa. Por ejemplo, Amsterdam, la ciudad de los canales, se puede visitar utilizando estos transportes, o bien, fiel al estilo holandés, en bicicleta.

No ajena a esta modalidad, Latinoamérica impone el bus descapotable con un recorrido especial para los viajeros. En la Cuba de los Castro, que continúa aún con importantes dificultades en el transporte de los ciudadanos, durante 2008 las empresas de turismo impulsaron en las calles a los 'gigantes sin techo', con la idea de ofrecer otro panorama de La Habana.

Mientras que miles de cubanos viajan hacinados y "a dedo", los autobuses pintados en rojo y azul, y con un guía especializado para la ocasión, se pasean por los puntos emblemáticos de la capital de la perla caribeña. El circuito no puede dejar afuera la famosa Plaza de la Revolución, desde donde Fidel Castro pronunció sus largos discursos. La Habana Vieja tampoco falta: es el casco histórico de la ciudad, muy similar al San Telmo porteño y donde se pueden apreciar las calles, plazas y palacios coloniales.

En Lima, Perú, también los autobuses hacen lo suyo. Pasan por los distintos edificios gubernamentales, parques, el Malecón Cisneros e iglesias. Pero el itinerario incluye la entrada al Convento y Museo de San Francisco de Asís de Lima, donde las catacumbas son la estrella de la visita guiada: se trata de pasajes subterráneos donde se dio sepultura a más de 25 mil personas, antiguos habitantes de la ciudad.

Bogotá, por iniciativa legislativa, pretende dar otro enfoque a la ciudad. Hace años, utilizando slogans como 'Colombia, qué linda eres' o 'El riesgo es que te quieras quedar', el Instituto Distrital de Turismo busca posicionar al país como destino atractivo para los viajeros. Por eso, desde marzo de este año, los bogotanos empezaron a diseñar un proyecto para colocar autobuses descapotados, con capacidad para 76 personas y un circuito en el que los turistas se podrán subir y bajar en nueve estaciones: Jardín Botánico, Maloka, estación de Monserrate, Plaza de Bolívar, Museo del Oro, Museo Nacional, Parque Nacional, Zona Rosa, Parque de la 93 y Usaquén.

Una modalidad europea que se impone cada vez más en América Latina.

María Zeni

Estudiante de tercer año de la carrera de Periodismo
en ETER.


27/10/2010

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

NOTA RELACIONADA
BUENOS AIRES BUS
El show debe continuar