SAN NICOLÁS, CAPITAL DE LA FE MARIANA
Cuando la fe mueve multitudes

Miles de fieles de todo el país y de países limítrofes llegan todos los años a la localidad bonaerense para celebrar la aparición y los milagros de la Virgen María del Rosario. Crónica de un evento de pura pasión religiosa que en los últimos días de septiembre desborda a la ciudad.

Cada aniversario -y este año, el número 27, no fue la excepción-, más de 300 mil peregrinos provenientes de diversas provincias argentinas y países limítrofes, como Chile y Uruguay, se acercan a la ciudad de San Nicolás de los Arroyos para participar en la procesión y los actos religiosos que se realizan durante varios días en homenaje a la Virgen María del Rosario.

Los festejos se producen cuando, pasadas las 15 de cada 25 de septiembre, la imagen de la Virgen sale en andas del santuario. Una lluvia de pétalos de rosas y papelitos, banderas con los colores papales, bombas de estruendo y la emoción de miles de personas la esperan y acompañan en la procesión por las calles nicoleñas.

Desde la madrugada del día señalado, la ciudad se ve desbordada por la llegada de numerosos micros de larga distancia, combis y autos particulares, a los que esta vez no detuvo el corte de ruta a la altura de Villa Constitución que realizaban los trabajadores de Paraná Metal. Las calles que rodean al Santuario cumplieron, una vez más, la función de playas de estacionamiento que rápidamente se ocuparon. Esto obligó al resto de los conductores, que continuaban llegando, a vagar por el centro de la ciudad durante varias horas en busca de un sitio para que sus pasajeros descendieran.

"No hay un lugar donde se pueda uno sentar a descansar y desayunar", fue una queja colectiva que se escuchó repetir a varios peregrinos. Más tarde se vieron largas colas en puestos de comida rápida, ya que los pocos restaurantes se encontraban al límite de su capacidad. "Hace 40 minutos que espero un cono de papas fritas y un choripán", comentó Margarita Rodríguez, proveniente de Resistencia (Chaco), resignada.

No obstante, estos pormenores no opacaron el día festivo y los agradecimientos por los grandes y pequeños milagros. Graciela Canet, devota de la Virgen desde hace más de 12 años, asegura que se recuperó de una disminución visual causada por mirar el sol durante un eclipse, según confirmó la retinografía practicada por su oftalmólogo. Por su parte, la sobrina de Oscar Paulini comenta que, aunque organizaba peregrinaciones a San Nicolás con fines lucrativos, no creía en milagros hasta que se animó a pedir por su tío, quien sufría un cáncer terminal. En un mes, los exámenes médicos habrían confirmado la desaparición de la enfermedad.



La alegría del día fue compartida tanto por los fieles que celebraban el aniversario de la Virgen como por los vendedores de diferentes rubros, que anualmente esperan esta fecha con grandes expectativas de ventas. Esther López, dueña de la santería número 49, de un total de 110 habilitadas, cuenta que un fin de semana normal tiene una venta aproximada de 300 pesos. Pero en una fecha aniversario el monto se sextuplica, ya que las ventas superan los 1800 pesos.

Otro de los rubros que se vio beneficiado es el de las flores, con ventas que superaron los 11 mil pesos. Herminia Vásquez, vendedora desde hace más de 10 años, cuenta: "Esta fecha para nosotros es la más importante, se da solo una vez al año y la debemos aprovechar. Un finde normal vendo alrededor de 800 claveles y un paquete de rosas. Pero en esta ocasión compré 6 mil claveles y más de 60 paquetes de rosas". Pese a que las flores tengan un precio elevado, la gente por fidelidad a su promesa las sigue adquiriendo sin reparar en el valor.

Hay quienes cuestionan la verosimilitud de las revelaciones, epifanías y milagros. Muchos vecinos de la ciudad de San Nicolás, así como miles de peregrinos, entienden, en cambio, que la Virgen ha querido derramar su gracia en ese lugar. Y sostienen, como publicó el diario Norte en una edición especial dedicada al aniversario de la Virgen, que "ella no impone su presencia, sino que ofrece esa gracia para quien la quiera recibir".

Lizbeth Camacho Pahuasi

Estudiante de tercer año de la carrera de Periodismo
en ETER.


20/10/2010

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