 |
|
Un festival por la recuperación del cine
A las 12 del mediodía, el rayo del sol ya se empezaba a sentir. Dos patrulleros estacionados en el medio de la Avenida Mosconi al 3300 cortaban el tránsito. "El 25 de septiembre a partir de las 12 del mediodía, festival por la recuperación de nuestro cine", se podía leer en los cientos de papeles que se veían desparramados a lo largo de la vereda.
La gente se iba acercando tímidamente. Muchos de ellos, con sus reposeras y sus termos en mano, daban cuenta de que la tarde iba a ser larga. En medio de la calle, un escenario. Varios jóvenes armaban y bajaban de un camión los equipos y los instrumentos de música para colocar en el escenario. En el volante decía que iban a presentarse algunas bandas de jóvenes del barrio y dos murgas.
Los minutos pasaban y cada vez llegaba más gente, más y más chicos corrían debajo de decenas de globos naranjas impresos con el dibujo del cine que colgaban a lo largo de la vereda.
Entre todos lo vecinos presentes se destaca Delia, quien tiene 78 años y toda la vida vivió en el barrio. Sentada en su silla de madera recuerda su infancia en el cine. "Prácticamente lo vi nacer al Aconcagua. Me acuerdo cuando se inauguró, yo tenía 12 años, muchos chicos vinimos a ver una película ese día. Fue una alegría para el barrio durante todo el tiempo que duró", cuenta con nostalgia. Ella es una de las tantas vecinas que tuvieron la suerte de poder traer a sus hijos al cine y ahora quieren que sus nietos también puedan conocerlo.
Aproximadamente doscientas personas llegaron para apoyar esta gran fiesta y el día acompañó incondicionalmente. Las sonrisas de quienes tomaron las riendas de la organización dan cuenta de su alegría. "Es el segundo festival que hacemos y hace bastante que lo estamos preparando. La verdad es que todo salió muy bien y tenemos la presencia de muchos vecinos que están luchando con nosotros por este proyecto", aclara Fabián Roncati, integrante de la Asociación Civil Aconcagua, quien se ocupó de la organización de este festival.
Al atardecer, varias bandas ya habían pasado por el escenario y dos murgas terminaban de recorrer las calles. El sol se esconde entre los edificios y el viento empieza a sentirse. Las reposeras y los termos comienzan a retirarse y los chicos se van alejando con globos en sus manos.
Los vecinos de Villa Pueyrredón disfrutaron de otra gran tarde, con shows, murgas, juegos y sobre todo con la ilusión de que este proyecto por el que tanto pelean se apruebe y el cine Aconcagua pueda volver a funcionar.
Danila Stortini
Estudiante de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.
12/10/2010
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
|
|
|
|
NOTAS RELACIONADAS
|
|
|
 |
|