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REFORMA POLÍTICA
Menos partidos chicos, ¿más democracia?
Varias agrupaciones -como las que lideran Pino Solanas y Martín Sabbatella- pueden desaparecer por no alcanzar a juntar la cantidad de afiliaciones que impone la nueva norma que rige el sistema político. Una historia de firmas falsificadas y argumentos cruzados.
Desde la votación en el Congreso de la reforma política, en la que, a diferencia de las demás fuerzas, el Partido Justicialista y la UCR coincidieron afirmativamente, el Ejecutivo sólo ha reglamentado una serie de artículos referidos a las afiliaciones, desafiliaciones y constitución de partidos y padrones, dejando librada a la especulación electoral una segunda parte, referida a las primarias obligatorias abiertas y simultáneas de 2011.
De esta forma, quienes más afectados se encuentran por la ley son los partidos que no son mayoritarios y hoy corren el riesgo concreto de perder la personería jurídica y el derecho a presentarse a las elecciones. En la lista no sólo hay partidos desconocidos, de izquierda o vecinales. Uno de los más emblemáticos es, por caso, el Proyecto Sur de Pino Solanas, segunda fuerza en la Capital Federal en las elecciones legislativas de 2009.
La medida referida a las afiliaciones es una de las más criticadas desde estos sectores, ya que obliga a quienes deseen conservar su personería jurídica para presentarse a nivel nacional a conseguir y mantener un mínimo de 4 mil afiliados en las provincias que mayor cantidad de electorado concentran (antes, bastaba con la misma cantidad de adhesiones pero eran imprescriptibles). Para cumplir con esta reglamentación, el Gobierno estableció un plazo de 90 días y así varios de los partidos políticos que hasta ahora contaban con la personería podrían perderla en los próximos días, quedando al margen de las elecciones en el 2011.
"En el articulo 11, la ley propone que en caso de declararse la caducidad de la personería política de un partido reconocido, ésta podrá solicitarse nuevamente a partir de la fecha de su caducidad y luego de celebrada la primera elección nacional. Es decir, para el año 2013. De esta manera, caerían las personerías jurídico-políticas de 26 partidos. Es un ataque directo a Proyecto Sur", declaró Mario Mazzitelli, integrante de la Mesa Ejecutiva Nacional del Movimiento Proyecto Sur.
A estas dificultades, se suman las llamadas "dobles afiliaciones", ya que la nueva ley establece que las personas afiliadas a un partido político deberán desafiliarse a éste antes de afiliarse a uno nuevo. De esta manera, la desafiliación deja de ser automática, y muchos partidos deben enfrentarse a la problemática de las "afiliaciones truchas", que terminan por impedir la validación de sus nuevos afiliados.
"Hasta ahora, hemos detectado cinco partidos políticos que han falsificado absolutamente todas sus fichas de afiliaciones y ahora deberán afrontar problemas legales. Esto complica mucho la tarea de los partidos que salen a afiliar, porque mucha gente del padrón figura ya afiliada a un partido anterior al que nunca se afilió y su firma fue falsificada", informó una fuente oficial de la Justicia Electoral.
Pero si a nivel nacional la reforma ha causado más de un dolor de cabeza a los integrantes de fuerzas emergentes, en la Provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 40% del padrón de votos nacional, la situación es aun mas complicada, ya que según la nueva reglamentación, para presentar candidatos a gobernador los partidos deben conseguir 25 mil avales con fotocopia de documento en sólo 45 días, recolectados en la mitad de todos los municipios de la Provincia.
Desde el Gobierno, varios dirigentes han justificado algunos de los artículos más cuestionados de la ley diciendo que con estas medidas se favorecerá la unidad de la izquierda y se reducirá la cantidad de partidos, que hoy asciende a 731 en todo el territorio nacional. Christian Castillo, dirigente del PTS, responde a estas declaraciones: "Es un cinismo completo, ya que pretenden vender que una ley proscriptiva contra la izquierda sería para favorecerla. En la izquierda no es por capricho cuando presentamos listas separadas sino por diferencias políticas. Nosotros no estamos de acuerdo en ir en una lista común con los sectores que son furgón de cola del Grupo A o a los que apoyan al Gobierno, y ninguna ley va a llevarnos a hacer acuerdos de este tipo. Claro que para el PJ y la UCR las cuestiones programáticas no tienen importancia. Por eso tipos como Scioli o Gioja un día pueden apoyar a Menem, otro a Duhalde y otro a Kirchner".
Hasta estos días, y a muy poco de cumplirse el plazo establecido, muchas fuerzas tradicionales de izquierda, como el Partido Obrero e Izquierda Socialista, han perdido su personería jurídica en varios distritos, quedando al margen de las próximas elecciones nacionales. A estos partidos, se suman otros como Proyecto Sur o el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, que pese a haber realizado excelentes elecciones en julio del 2009, hoy encuentran amenazada su participación en la Capital Federal, donde ambos planean presentar candidatos.
Como protesta a esta situación, referentes del arco opositor como Luis Juez, Pino Solanas y Luis Zamora han publicado un comunicado como parte de un plan de acciones en común, en el que dicen "No a la reforma política", y la acusan de ser "un ataque a las más elementales libertades democráticas", declarándola "inconstitucional, proscriptiva, autoritaria y regimentadora".
Matías Brema
Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER.
05/10/2010
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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