LOS CAMBIOS DE LA PELOTA
La enemiga número uno de los arqueros
Rueda, salta, vuela y pica. Nunca se cansa. Es la protagonista del juego. Es querida y odiada, al mismo tiempo, por los hinchas. Puede ser liviana o pesada y hasta puede cambiar su nombre. Se puede llamar "Telstar", "Pintier" o "Jabulani". Sin embargo, siempre es redonda y su función dentro de la cancha no cambia. Los jugadores de campo quieren tenerla cerca; los arqueros, no tanto. Los futbolistas cumplen un ciclo y se retiran. La pelota de fútbol, no.
"En la época cuando yo jugaba la pelota era más confiable para jugarla que ahora", recuerda Norberto Verea sus inicios como arquero profesional en 1978. "Es una mentira que hoy la pelota sea más liviana para que haya más goles y se embellezca el espectáculo. Al contrario, en la actualidad los goles son más feos porque se producen mayores errores. Hay muy pocos arqueros que retengan una pelota. Esto pasa porque los arqueros perdieron la confianza en la pelota, que se volvió traicionera", opina el periodista que trabaja en ESPN. En el último tiempo han aumentado las discusiones con respecto a la pelota de fútbol. Antes del Mundial de Sudáfrica 2010 arqueros destacados como Iker Casillas, Gianluigi Buffon y Julio César realizaron una fuerte crítica contra la llamada pelota "Jabulani". Esto llevó a que Thomas Van Schaik, vocero de Adidas, defendiera el proyecto: "El balón es mucho más preciso, por lo que hace que los mejores jugadores del mundo sean aún mejores. Si patean el balón va a donde ellos dicen e incluso los porteros tienen una mejor idea de la dirección a la que va la pelota".
Así como las pelotas evolucionan y se modifican a través del tiempo, las canchas de fútbol siguen un camino similar. "Los jugadores de hoy se verían perjudicados con esta pelota si tuvieran que jugar los partidos en canchas como en las que jugábamos nosotros", comenta Rodolfo Michelli, ex wing de Independiente de 1952 a 1957. Sin embargo, agrega: "A los arqueros sí los perjudica más la pelota actual porque se mueve mientras va en el aire y es difícil agarrarla sin dar rebote. Igual, es un problema sin solución. A ellos sólo les queda acostumbrarse". El ex compañero de grandes delanteros de la historia del rojo como Cruz, Grillo, Bonelli y Cecconato cuenta que siempre jugó con pelotas de cuero pesadas.
El pasado domingo 18 de septiembre, Estudiantes le ganaba 4 a 3 a Argentinos Juniors pero Justo Villar, arquero del conjunto de La Plata, era criticado por no haber atajado el último gol del partido. El paraguayo no dudó en objetarle cierta responsabilidad al balón. "La pelota picó mal y se levantó mucho. Me pasó por arriba", respondía tras el encuentro. La relación entre Villar y la pelota de fútbol venía complicada desde la época del Mundial de Sudáfrica. "Es un balón que tiene sus problemas. Para los defensas, por las dificultades que presenta para el control y también para los delanteros que se verán complicados a la hora de definir", apuntaba contra la "Jabulani" en www.paraguay.com. Además, advertía que sería difícil acostumbrarse a las características de la pelota.
De la llamada "Esfaira" en Grecia, una vegija de buey que recibía patadas, al último modelo, un balón con mucho aire adentro que le da la forma y el color a la redonda. Así evoluciona la industria de la pelota de fútbol.
"Antes hacías un cambio de frente y la bocha no se movía tanto en el aire. Hoy hay cada vez menos cambios de frente porque es difícil ser preciso", remarca Verea. "Es verdad que un kilo de plumas pesa lo mismo que un kilo de piedras, pero si lo tirás para arriba la caída va a ser totalmente diferente. Esto es lo que pasa con la pelota y los arqueros actuales lo sufren", concluye el ex arquero.
Hernán Pissaco
Producción general: Pablo Hipar, Emanuel Rebollo y Nicolás Etcheverrito.
Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo Deportivo en ETER. Esta nota fue escrita en la materia Agencia.
22/11/2011
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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