OSCAR CORTÍNEZ, MARATONISTA ARGENTINO
"Yo salí quinto en un Mundial y nunca me dieron ni para el colectivo"

La vida le dio lo necesario. Sin lujos materiales, a corta edad aprendió el valor que tenía cada cosa. En su infancia, se entretenía viendo como los demás chicos jugaban con sus autitos. Interiormente, soñaba con tener uno algún día. Pero Oscar Cortínez se las ingeniaba para divertirse. Jugaba a la paleta, al fútbol, armaba kartings con rulemanes y hacía carreras con sus amigos, jugaba al hockey con palos artesanales y al tenis en la calle, marcando la cancha con ladrillos. Siempre fue muy inquieto. Y consideraba que si la vida no le había dado ciertas cosas, él debía conseguirlas sin resignarse ante las adversidades.

Valoraba el esfuerzo de sus padres, Hernán y Elida, a tal punto que cuando hacía gimnasia en el colegio se sacaba el único par de zapatillas que tenía para que no se le rompieran y jugaba al fútbol descalzo en la cancha de tierra. De ahí, el apodo de "Indio", que le pusieron sus amigos.

Sus comienzos en el atletismo fueron en 1983, en Boulogne. Corrió 10.000 metros en la categoría juvenil y ganó por primera vez. Luego, en 1989, se federó para la Asociación Atlética Argentinos Juniors con su padre como entrenador. Allí salió campeón argentino en 3000 metros y subcampeón en 1500 y cross country (recorrer distancias en circuitos naturales no-urbanos).

Poco a poco, el "Indio" Cortínez se fue convirtiendo en el maratonista argentino más exitoso de la última década. Se destacan sus victorias en la Maratón de Buenos Aires 2003 y 2004. Además, fue el mejor exponente de 2009 con un tiempo de 2:20:48 en Santa Rosa, La Pampa. Aunque su récord personal es de 2:13:42 en el año 2000 (segundo en el ranking argentino permanente, detrás del récord nacional de Antonio Silio de 2:09:57), marca que le permitió clasificarse a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

-¿Ya estás pensando en la clasificación a Londres 2012?

-Eso nunca se deja de soñar. Luego de haber estado en Sydney 2000 y en la puerta de Beijing 2008, el sueño Olímpico es lo que me mantiene latente día a día en los entrenamientos.

-¿Creés que, como dijo Javier Morillas (entrenador de juveniles en el CENARD), en los próximos Juegos Olímpicos se les va a aumentar el respaldo a los atletas más jóvenes?

-Está muy bien comenzar a planificar alguna vez en su vida, ya que nunca lo hicieron. Yo salí quinto en un Mundial detrás del que hoy es Récord del Mundo en Maratón y nunca me dieron ni para el colectivo. Es más, todavía me deben la plata que me prometieron que me iban a devolver...

-¿Crees que deberían apostar a muchos más atletas para que el atletismo argentino siga creciendo?

-"Deben" planificar a largo plazo. Hoy que Braian les demostró en la cara que es muy bueno en lo suyo, lo apoyan. Pero averiguá la paradoja que hay en él y su entrenador y comprobarás que en Argentina hay "dedocracia". Ya que en una clínica internacional de lanzamiento, meses previos a que Braian salga campeón olímpico, a su entrenador ni lo tenían en cuenta en la Confederación porque, como siempre, enviaban a los amigos de los dirigentes.

-¿Alguna vez recibió apoyo de la Secretaría de Deportes y el CENARD?

-Acabo de cumplir 22 años y medio de atleta federado y solamente recibí una mísera beca durante un año. Y encima fueron de las vergonzosas más baratas, como para decir que tenía apoyo. Pero habiendo tenido marca "A" en los Juegos Olímpicos, otros con marca "B" cobraban muchísimo más dinero que yo, porque eran amigos y/o atletas de los dirigentes. Nunca me dieron nada, inclusive llegué a escuchar: "Y bue... a vos que te ayude el Ejército Argentino" [junto con la Municipalidad de Morón, fueron sus primeros sponsors]. Siempre pedí que me explicaran el criterio para ser becado, y nunca me lo dijeron. Porque cuando te pedían una cosa y la cumplías, te salían diciendo que no, ahora el requisito es otro. Y así a lo largo de estos 20 años.

Hoy, Oscar lleva más de dos décadas en los primeros planos del atletismo argentino. Ganó ocho títulos nacionales de maratón (1999, 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2011), siendo el fondista más ganador. El último lo obtuvo en abril pasado, con 37 años, que lo encuentran en el tramo final de una carrera deportiva que intentará cerrar corriendo los 42 kilómetros en Londres 2012.

-¿Cuáles son sus máximos objetivos para este año?

-Mi máximo objetivo es disfrutar de mi familia. Acabo de ser papá y estoy convencido de que mi hijo me verá en unos cuantos podios.

-¿Ya le puso fecha final a su carrera?

-Estoy en el cuarto final. Ya me duelen mucho los pies, producto de varios años de atleta de alto rendimiento. Ya la veo a la vuelta de la esquina, pero seguiré haciendo lo que tanto me gusta, más allá de los sinsabores de nuestros dirigentes.

Admirador de Michael Jordan y de Diego Maradona, Cortínez tiene un gran compañero y amigo: su padre, que corre desde 1973. Y también cuenta con otros tres pilares afectivos fundamentales: mamá Elida; su única hermana, Gabriela, y Daniela, su mujer. El director técnico es Manuel Rivera, y entre todos, Oscar modela su futuro.

Rocío Martínez Flores
Estudiantes de tercer año de la carrera de Periodismo en ETER. Esta nota fue escrita en la materia Agencia.

1/11/2011

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

NOTAS RELACIONADAS
A CASI 60 AÑOS DEL ÚLTIMO TÍTULO OLÍMPICO EN ATLETISMO
Los desafíos de la política deportiva

LA HISTORIA DE BRAIAN TOLEDO
Al infinito y más allá