Nicolás Cabrera torció la historia

Muchos de los jugadores profesionales a lo largo de sus trayectorias se quedaron sin club. El actual volante de Independiente alguna vez también padeció ésa situación.

Los clubes argentinos sufrieron una merma en sus presupuestos, lo cual llevó a la reducción del número de jugadores: 500 son los que se quedaron libres este año, 200 más que la temporada pasada.

Nicolás Cabrera, mediocampista de Independiente, en alguna oportunidad vivió la experiencia de ser jugador libre como tantos otros. Había pasado por Vélez Sarsfield cuando diversas lesiones consecutivas lo marginaron de su actividad. Por entonces, el entrenamiento estuvo circunscripto al trabajo de gimnasio especializado, en el que llevó a cabo una serie de secuencias físicas dirigidas.

"Me preocupé por mantener un exigente nivel de entrenamiento para no perder la aptitud ni la confianza que siempre me caracterizó", señala Cabrera. El jugador reconoce que para alguien que vive del, por y para el fútbol, fue un acontecimiento bastante complicado de enfrentar y sobrellevar.

Cabrera aseguró que la tranquilidad que otorga un contrato, que redunda en seguridad laboral, hace que el jugador rinda mejor profesionalmente. "La condición de libre genera, además de la lógica inseguridad e inestabilidad laboral-profesional, una fuerte incertidumbre personal a la que hay que ponerle mucho el hombro y todo el esfuerzo para superarla", sostiene el volante.

Pero no todo quedó allí, ya que tuvo una segunda oportunidad. Cabrera logró reinsertarse en un plantel profesional y formar parte del proyecto de Independiente. "Por suerte seguí entrenando y no perdí las esperanzas. Después de estar libre, conseguí volver a Primera División y soy conciente de que soy un privilegiado", agregó.

Lucas Parodi

Estudiante de la carrera de Periodismo Deportivo en ETER.

20/10/2010

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

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