ESCUELAS EN LOS CLUBES
El fútbol es secundario

Las instituciones estiman que la educación puede ser fundamental para potenciar la capacidad futbolística de sus juveniles. Y lo demuestran a través de las múltiples posibilidades que les brindan en sus propias instituciones.

Son los futuros Agüero, Milito o Verón, son aquellos que salvarán a los clubes cuando sean vendidos al exterior, pero antes del éxito deportivo tienen una exigencia fundamental para su vida: deben terminar el secundario. Es un hecho que la mayoría de los clubes de Primera División obligan a los juveniles de las inferiores a finalizar sus estudios.

El caso más fuerte es el de Independiente: los 50 chicos que viven en la pensión concurren al colegio del club. "Tienen vacante automática", dice Mariano Faín, director de la escuela secundaria que, desde 1999, tiene las puertas abiertas para todos los jóvenes de Avellaneda y ha llegado a un total de 600 alumnos.

En La Plata, Estudiantes tiene una política diferente, ya que prioriza a los chicos de las inferiores del club. Se admiten no socios, pero el cupo es muy limitado. Rosario, otra ciudad importante, tiene en Newell´s un ejemplo de educación ya desde su origen: surgió del Colegio e Internado Mercantil Anglo-Argentino de Isaac Newell, luego fundador del club.

Cruzando el Puente Pueyrredón, la escuela de Independiente tiene, desde 2008, la competencia de su clásico rival. Como su vecino, Racing paga el traslado de los juveniles de la pensión a la escuela, así como la ropa del uniforme, pero distribuye a sus jugadores en colegios públicos de la zona. Hasta el momento, son ocho los chicos de las inferiores que estudian en el instituto de Racing. De todas maneras, se trata de un emprendimiento muy joven: tiene sólo los dos primeros años. Lanús, por ejemplo, también se sumó a los clubes que se vuelcan a la educación, pero recién planea tener una escuela secundaria propia en 2011.

La situación de los juveniles no es fácil. "Llegan de todos lados. Tenemos chicos de San Luis, Chaco, Córdoba… Les cuesta mucho porque vienen de lugares muy humildes y algunos tienen muy poca formación", dice Faín. "A aquellos que deben materias tratamos de anotarlos en el plan COA (Centros de Orientación y Apoyo)", cuenta Cecilia Contarino, psicóloga de la pensión "Tita Mattiussi", en Racing.

Otro problema son los horarios de entrenamiento, que complican la cursada. "Intentamos ubicarles materias como Construcción de Ciudadanía, que no requieren de una evaluación para aprobarlas, pero no siempre se puede y muchos chicos reprueban materias importantes", afirman en Independiente. "Las dificultades en el estudio, sumado a su otra profesión, que es el fútbol, hace que se terminen estigmatizando", concluyen en Racing.

Con el nombre "Dr. R.G. Favaloro", Gimnasia de La Plata también tiene su propia escuela, con jardín, primaria (desde 2001, con 200 alumnos) y secundaria (funciona desde el 2006). El lema de la institución es "Mens sana in corpore sano". Su clásico rival también tiene los tres niveles, con la particularidad de que el jardín y el primario tienen sede donde se entrenan los jugadores de Primera, en City Bell. ¿La particularidad? Cuenta con una orientación del secundario en Medio Ambiente y Deporte.

El caso de Newell's, vinculado a la educación desde su nacimiento, se vio opacado durante la presidencia de Eduardo López, entre 1998 y 2008. "Nos cuesta mucho rastrear datos porque casi no hay registro de lo que sucedió. Empezaron a irse los profesores, todo fue un caos y nadie se hizo cargo de lo que pasaba. Después de López nos pusimos como meta dar clases, después cumplir con la currícula y este año empezamos a subir el nivel académico", dice Martín Ferulo, director de la institución rosarina.

Fundada en 1993, hoy la escuela de Newell's tiene 200 alumnos y el 40% son chicos de las inferiores. "El club exige que terminen el secundario", asegura Ferulo. Y saca pecho cuando se compara con los otros clubes rosarinos: "Somos los únicos que tenemos escuela". Funciona con el aporte del club, que paga los sueldos de los profesores y destina dinero para el mantenimiento. Además, Newell's cuenta con dos pensiones con chicos del interior que también concurren a la escuela.

En tanto, Godoy Cruz no sólo trabaja bien en fútbol. El Instituto del Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba cuenta con más de 600 alumnos y tiene salitas de jardín, primario y secundario.

En muchos casos, algunos clubes se animan a un poco más y se integran al mundo de los estudios terciarios y universitarios. En este sentido, Banfield es el club con más cantidad de juveniles que estudian en la universidad (ver Redoblan la apuesta), pero no es el único. "Trabajamos con la Fundación del Futbolista, que brinda cursos de Inglés, Cocina, etc.", dice Contarino, en Racing.

Sin embargo, desde la escuela misma ya proyectan el profesorado de Educación Física. Siguen los pasos de los clubes con más experiencia en educación, River y Vélez, quienes hace tiempo poseen colegios. Además, actualmente el Fortín cuenta con un profesorado de Educación Física y Especialización y Perfeccionamiento Docente. Y la institución millonaria también brinda las carreras de Periodismo y Dirigencia Deportiva. Aunque, en ambos casos, no están enfocadas hacia los jugadores del club. En cambio, Estudiantes ofrece a sus juveniles la posibilidad de conocer el mundo universitario, mediante pasantías en varias facultades: Ciencias Naturales y Museo, Informática, y Humanidades y Ciencias de la Educación.

Juan Pablo Lo Cicero

Estudiante de tercer año de la carrera de Periodismo Deportivo en ETER.

21/9/2010

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

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