RAÚL "PACHA" CARDOZO
"Vélez no era nadie"

A 15 años de ganar la Intercontinental en Tokio e invitado por alumnos de Periodismo Deportivo, el ex lateral de Vélez repasó los pormenores de esa gesta histórica. "El periodismo argentino decía que Vélez estaba para rellenar el grupo", recordó sobre los primeros pasos en la Copa Libertadores.


En diciembre del año pasado, el fútbol argentino celebró (o debió celebrar) 15 años de un suceso extraordinario desde todo punto de vista: la coronación de uno de los clubes "chicos" en la cima del deporte mundial. Se trata, claro, de la obtención de la Copa Intercontinental por Vélez Sársfield, en un memorable partido frente al por entonces casi invencible Milan de Italia.

Invitado por un grupo de estudiantes de Periodismo Deportivo, Raúl "Pacha" Cardozo, uno de los emblemas de aquel equipo comandado por Carlos Bianchi, recordó en ETER la intimidad de la campaña. Una campaña que fue apenas el comienzo de un proceso que llega hasta hoy, con un Vélez reclamando cada vez con mayor legitimidad un lugar entre los grandes.

Por aquellos días, el "Pacha" trabajaba en la Universidad de La Matanza y se mostraba muy disconforme con el club al que tanto aportó, porque nunca lo tuvo en cuenta para sumarse a algún cuerpo técnico. Finalmente fue un ex compañero de aquel equipo multicampeón, el "Turco" Asad, el que lo convocó a Godoy Cruz de Mendoza. Hoy, el ex lateral es ayudante de campo en la gran sorpresa del Clausura.

En diálogo con Emiliano Sotomayor y Francisco Casuscelli, Cardozo había prometido algo que quizás empiece a concretar: "Yo sé que tarde o temprano, así como un día dije 'voy a jugar en primera división' y lo logré, voy a dirigir en primera división. Estoy seguro. Una vez que demuestre mi trabajo voy a despegar y agarrar algo importante."

El 1º de diciembre se cumplieron 15 años del logro de la Intercontinental. ¿Cómo se recuerda?

Lo recordamos entre nosotros, entre los jugadores. Nos llamamos, nos felicitamos. Quizás tendría que ser de otra manera, pero bueno, lo más importante es que esos compañeros que estuvieron en ese momento nos comuniquemos. Nos encontramos, nos reunimos, charlamos, contamos anécdotas.

Ustedes jugaron con Boca, con Palmeiras, con Cruzeiro en la primera etapa. Jugaron con San Pablo la final, jugaron con Defensor Sporting. ¿Qué diferencias encontrás entre la copa que ganaron ustedes y la copa que se juega ahora, en la que quizás te cruzás con equipos que son nuevos en la Libertadores?

Creo que antes era más difícil. Si yo analizo la copa en que salimos campeones, teníamos al Cruzeiro de Ronaldo, un Ronaldo que recién estaba iniciando su carrera, al Palmeiras de Roberto Carlos. Nombro los que más sobresalen. Y después jugamos el grupo con Boca, que venía muy bien, y sin embargo salimos primeros. El periodismo argentino decía que Vélez estaba para rellenar el grupo y sin embargo demostramos que estábamos para muchas cosas. Nos clasificarnos antes de tiempo, primeros en la zona, y después empezamos a quemar etapas, hasta jugar con San Pablo una final a la que ellos venían como bicampeones (ya estaban festejando antes de tiempo). Y después jugamos contra el poderoso Milan.

Vos venías de ganar la Libertadores, eras el campeón de América, pero cuando te tenías que cruzar ahí con tantos jugadores consagrados, ¿decías "loco, a estos tipos yo los veía por televisión y ahora los voy a tener que enfrentar"?

Sí, pasaba por la mente eso. Como vos lo pensás en este momento, así pasaba por nuestra cabeza. Cuando nos pusieron en fila, cuando íbamos a la cancha por el túnel, los mirábamos a los monstruos estos y estaban impecables, de arriba abajo, hasta los botines. Y nosotros éramos un equipo de barrio que por primera vez llegaba a la final de una copa Intercontinental. Pero bueno, después cuando estás adentro de la cancha te das cuenta que somos todos iguales.



Jugando ahí, en Tokio, tan lejos de la Argentina, ¿quién era local entre la gente? ¿Era Vélez?

No. Ellos tenían, por decirlo de alguna manera, una "barra brava". Todos japoneses apoyaban al Milan. Eran más conocidos, y Vélez no era nadie. Solamente estaba la gente que viajó de Buenos Aires para allá y un grupito, muy pocos japoneses que se encariñaron con nuestra camiseta.

Hicieron saltar la banca.

Exactamente, íbamos dos por uno abajo.

En las fotos del vestuario aparecés con una camiseta del Milan. ¿Te la guardaste?

Sí, está guardadísima.

¿A quién se la habías pedido?

¡Sinceramente no sé… jaja! No me acuerdo. De la alegría que tenía, vi a un italiano y le dije "cambiame la camiseta", y me la cambió de buena onda. Lo que sí me acuerdo es de la imagen del "Turu" Flores que se la pedía a Baresi como rogándole, y Baresi lo miraba. Esa imagen me quedó para siempre. Fue muy lindo. Quizás antes del partido hubo mucho nervio. En la Copa Libertadores, cuando íbamos camino al partido, íbamos charlando, haciendo bromas. Pero en ese micro que iba rumbo al estadio de Tokio, era un silencio… No hablaba nadie, ni siquiera Bianchi. Eso te demuestra que el nerviosismo era muy alto.

Ganaron el Clausura 93, la Libertadores 94, la Interamericana 94 y la Intercontinental 94. Pero no se terminó ahí, porque siguieron ganando: Apertura 95, Clausura 96, Sudamericana 96, Recopa Sudamericana 97 y Clausura 98. Ganaron todo...

Por eso te digo que tuve la suerte o el privilegio de estar en un plantel ganador. Así como se vendían jugadores, había un recambio importante. Los chicos que subían a primera división se adaptaban bien. Lo que tenían experiencia marcaban un camino, los demás tenían que acompañar: el "Negro" Gómez se iba, aparecía Claudio Husaín y hacía el mismo papel. Aparecieron Guillermo Morigi, Darío Husaín, el "Lobo" Cordone. Fue un recambio muy bueno y muy positivo. Después, quizás con el tiempo en Vélez no hubo otro recambio y la campaña que hicimos nosotros quedó atrás. Quizás no hubo la misma mística. Después, cuando se desarmó completamente el plantel, en Vélez hubo un bajón muy grande y no se ganaron muchas cosas.

A partir de aquellos títulos es como que uno ya se acostumbró a ver a Vélez peleando arriba. El club creció tanto que no ver a Vélez peleando un título llama la atención.

No solamente creció en lo futbolístico. En otras cosas también.

En lo institucional…

Sí, creció muchísimo. Le dimos un empujón muy grande. Quizás de la parte dirigencial de Vélez no lo reconocen muy bien eso. El hincha fanático de Vélez lo reconoce, eso sí. Tal vez faltaría la otra parte. Pero lo más importante es que lo reconozca la gente, porque nosotros no necesitamos que venga un dirigente y te palmee. Necesitamos el cariño que la gente nos da.

18/03/2010


Entrevista realizada en diciembre de 2009.
El grupo estaba integrado por Emiliano Sotomayor, Francisco Casuscelli, Anabella Montenegro y Mariano Lloret.


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LA CORONACIÓN DEL VIRREY

Bianchi levanta la Intercontinental en el vestuario. Detrás, asoma el "Pacha" con la camiseta del Inter.

¿Cómo era Bianchi en Vélez?

Carlos era un tipo que respetaba mucho al jugador. Con decirte que a mí nunca me dijo "Pacha", siempre me llamó por mi nombre. No solamente a mí, a "Chila" le decía José Luis, así… Un respeto muy grande al futbolista. Después, trataba de tocarte la moral. Por ejemplo, en la final de la Libertadores pegó en la pared una declaración de Telé Santana, que era el DT de San Pablo, diciendo que Vélez era un equipo chico, que San Pablo tenía una historia más grande, que el partido de ida en Liniers [que ganó Vélez 1 a 0] fue de suerte. Y vos, cuando agarrabas la camiseta, mirabas de frente el cartelito ese que tenías en la pared, lo leías y te daba bronca. Y una vez que estabas dentro de la cancha, esa bronca la tenías que descargar de alguna manera.