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SAN LORENZO Y HURACÁN CHOCAN EL SABADO
Antagonismos desde el banco
Uno es el estandarte del "tiki-tiki". El otro es de la nueva camada que hace primar lo táctico por sobre lo que tiene a disposición en su plantel. Uno mira tranquilo los partidos, sentado desde el banco, mientras que el otro recorre la línea de cal como si todavía jugara. La pilcha de uno es importada de las mejores tiendas de Italia, al otro poco parece importarle lo que lleva puesto. Pero si algo tienen en común es que sus dos equipos llegan en baja, y que su forma de ver el juego, su ideología futbolera, es igualmente cuestionada tanto por propios como por ajenos.
Diego Simeone y Ángel Cappa representan algo más que el simple antagonismo de ser DTs de San Lorenzo y Huracán, respectivamente, DTs de equipos clásicos rivales. Representan dos generaciones que viven y miran el fútbol desde puntos de vista muy distintos: para uno lo lírico es indispensable, mientras que para el otro, lo práctico, lo efectivo se transforma en un valor. Pero si hay algo que no los diferencia es el momento que están viviendo. Cappa renunció a mediados de la semana pasada, pero fueron sus jugadores los que le pidieron que continuara. Mientras, el puesto de Simeone no corre riesgos, pero la gente cada vez tiene menos paciencia con sus jugadores y no faltará mucho para que este malestar se traslade al DT. El 1-4 de Huracán frente a Gimnasia y el 0-3 del Cholo frente a Independiente muestran a las claras que son dos equipos en caída libre, fuera de la lucha por el campeonato, y casi también fuera de toda posibilidad de ingresar a la Copa Libertadores 2010.
El sueño quemero y de Cappa para este torneo era ese, llegar a la Copa haciendo ancla en el gran subcampeonato del Apertura. Pero las bajas de sus mejores jugadores, sumadas a la falta de experiencia de los chicos que tuvieron que ingresar al primer equipo, hicieron de este objetivo prácticamente una misión imposible. Los 10 puntos que suma en el torneo, y las oscuras perspectivas de una mejora sustancial en el juego y en el resultado, reducen sus chances.
En tanto, Simeone apuntaba todo a la Copa Sudamericana, pero la lotería de los penales frente al River uruguayo le cambió los planes, dejando rengo moralmente a su equipo para afrontar lo que quedaba del torneo local y haciendo ver a la tabla de las copas como un objetivo cada vez más lejano.
El sábado a la tarde se verán las caras en el Ducó. El resultado tensará la cuerda para alguno de los dos, si es que no hay empate, y hundirá a alguno de los estilos un poco más al fondo. El juego bonito, el toqueteo, el enganche clásico, se enfrentará a las disposiciones tácticas, a la primacía del esquema por sobre los nombres, al vértigo de ir todos para adelante. Un choque de "antiguos" frente a "modernos", como lo quisieran calificar muchos, pero lo que es, sin dudas, es un choque de necesitados.
Gilles Salomone
*Estudiante de tercer año de la Carrera de Periodismo Deportivo en ETER.
18/11/2009
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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