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LA FRUSTRADA LLEGADA DE LOTHAR MATTHÄUS
El papelón del año
Racing vivió otra de esas situaciones insólitas tan propias de su historia. Cuando ya parecía ridícula su contratación, decidió a último momento no venir al país. Ahora llega el tiempo de Claudio Vivas.
Que Racing es un mundo particular se sabe de antemano. Pero en esta oportunidad, en la búsqueda del sucesor de Ricardo Caruso Lombardi logró superarse una vez más. El affaire Lothar Matthäus pasará a la historia del fútbol argentino como uno de los mayores papelones de los que se tengan recuerdo. Por supuesto, todo esto está potenciado por la crítica situación en la que se encuentra el equipo que otra vez está acuciado por la promoción y el descenso directo.
Sólo los más pesimistas podían imaginar este panorama cuando finalizó el campeonato pasado. La Academia había repuntado desde la llegada de Caruso, y con sólo 16 partidos bajo su mandato había dejado al equipo en quinto lugar tras agarrarlo sumergido en la promoción y con serio riesgo de descenso. Malas decisiones a la hora de los refuerzos para suplir bajas que fueron claves (las salidas de Franco Zuculini, Franco Sosa y José Shaffer no encontraron buenos sustitutos), jugadores que no pudieron manterner el nivel del campeonato pasado (los casos más notorios son los de Pablo Lugüercio y Lucas Aveldaño), además de lesiones a poco de iniciado el certamen (Claudio Yacob, Juan Carlos Falcón, Martín Wagner y Lucas Castromán entre otros), dibujaron un panorama negro. El entrenador decidió, tras tres derrotas consecutivas ante Independiente, Huracán y Boca, que su corto ciclo había llegado al final.
A partir de entonces el descalabro que se había vislumbrado en la pretemporada (con innumerables pruebas a jugadores ignotos) se hizo carne y todo rozó el ridículo. Por empezar, se designó a Juan Barbas -hasta allí entrenador del selectivo- como técnico de la Primera, pero no de manera definitiva, pero tampoco como interino. Muy raro. En definitiva, quedaba como DT en tanto y en cuanto no se encontrara "una opción superadora", según Rodolfo Molina, presidente del club. La danza de nombres no se hizo esperar y, según los dirigentes de Racing, más de 70 nombres se barajaron entre los que interesaban y los ofrecidos.
Luego de un primer momento en el que las opciones parecían ser Miguel Ángel Russo, José Pekerman y Edgardo Bauza comenzaron a sonar apellidos extravagantes como los de Luiz Felipe Scolari y Marco Van Basten. Por supuesto que nadie le daba crédito a estos nombres, pero apareció un tapado, también de reconocida fama internacional: Lothar Matthäus. El ex jugador alemán (quien más partidos disputó en mundiales), con una corta y exaltada trayectoria como técnico, comenzó a ser el más firme candidato. Después del partido ante Lanús de la fecha 10, el propio Molina confirmó lo que a esa hora era un secreto conocido por todos.
Incrédulos todos, menos los dirigentes de Racing que confiaban en la llegada del germano. Parecía ridículo e insensato; con el equipo en zona de promoción, sin victorias y con un idioma y una idiosincrasia diferentes de por medio, que asumiera Matthäus aparentaba ser un acto de locura. "Será un salto de calidad", confiaba Molina, pero parecía ser más un acto del viejo Racing de los ´80 y ´90 que del proyecto a lo Lanús o Vélez que prometía Racing Vuelve en su campaña electoral. El sueño alemán se desvaneció rápido, como esos sueños efímeros que y alocados que no son más que eso, sueños.
Cuando los mandatarios de Racing esperaban a Matthäus el miércoles por la noche y alistaban los últimos detalles para su presentación del día jueves, la bomba explotó: el DT no llegaría a la Argentina ya que había decidido no hacerse cargo del equipo. A través de un llamado telefónico se comunicó con su agente Sascha Empacher que lo esperaba en el aeropuerto y le hizo el anuncio. El representante les comunicó la noticia a los dirigentes de Racing y el ridículo fue total. La Academia encontró ese lugar preponderante a nivel mundial, pero no por cuestiones deportivas sino como el hazmerreír del fútbol argentino.
Por un lado, quizás debieron haber viajado para negociar personalmente con el alemán. Seguramente no debieron haber hecho el anuncio cuando aún restaba la firma, pero seguro que el hecho más erróneo fue creer que la salida Matthäus era la correcta. Además, el propio Molina afirmó días después que las erogaciones económicas por refuerzos no serán de magnitud por el estado de las finazas del club. Entonces, no era un proyecto compacto sino una salida apurada y marketinera.
Para completar el combo de situaciones insólitas, y cuando el propio Barbas pedía por la llegada de un entrenador, Racing jugó su mejor partido en mucho tiempo y derrotó por 4-0 a Atlético Tucumán. En la conferencia post partido, el mismo Barbas dijo que quería seguir. Cosas de Racing. Se confirmó este lunes que será Claudio Vivas quien se haga cargo del equipo; un perfil distinto al de Matthäus y también al de Caruso Lombardi. Debutará el fin de semana ante Godoy Cruz y comenzará a sentir en su piel lo que es formar parte del Mundo Racing.
Diego Huerta
*Estudiante de tercer año de la Carrera de Periodismo Deportivo en ETER.
4/11/2009
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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