FÓRMULA UNO
Cierra la temporada más escandalosa

Envuelto en peleas comerciales, cambios sorpresivos de reglamento, un frustrado retorno de Schumacher y una trama de engaños, llega a su fin el 59º campeonato de la máxima categoría.

El 59º campeonato de la máxima categoría del automovilismo mundial llega a su fin. Y lo hace casi a los tumbos, en la que fue la temporada más convulsionada de su vida, envuelta en peleas con las grandes marcas, cambios de reglamento en medio del campeonato, la posible vuelta (finalmente frustrada) del máximo ganador de la especialidad y la trama de engaños más espuria de la historia.

Difusores sí o difusores no, ésa era la cuestión en las primeras fechas. Los difusores son adminículos en forma de V puestos en la parte trasera del auto que permiten una mejor entrada de aire y un mejor deslizamiento del auto en la pista. Hasta esta temporada sólo los tenía Brawn GP en forma de V, lo que le permitió tomar distancia en las primeras siete carreras. Luego de varias apelaciones de los otros equipos, finalmente los difusores fueron aprobados.

A mediados de campeonato y acuciada por la crisis económica mundial, la F.I.A. (Federación Internacional de Automovilismo) impulsó el establecimiento de un tope en los presupuestos para 2010. Serviría para que las escuderías más poderosas no gasten mucho más que las pobres en desarrollo, entrenamientos y sueldos. Se estableció en 45 millones de euros como máximo. Nuevamente las grandes marcas, encabezadas por Ferrari y McLaren, pusieron el grito en el cielo.


Max Mosley

Venían haciendo una temporada muy mala y ya tenían puestas las billeteras con vistas a 2010. Max Mosley, presidente de FIA, se había puesto duro y no quería dar el brazo a torcer. Por eso la FOTA (agrupación que reúne a las escuderías) amenazó con la organización de un mundial paralelo para el año próximo, abriéndose de la FIA.

Luego de muchos meses de conversaciones y denuncias cruzadas, Bernie Ecclestone, dueño de los derechos de TV de la F1, logró unir las partes en el Pacto de la Concordia y se llegó a un acuerdo en el que las escuderías se proponían bajar sus presupuestos escalonadamente, pero a cambio Max Mosley no debía presentarse a las elecciones para ser reelegido como presidente. Así, la FOTA logró un triunfo parcial sobre el inglés, declarado enemigo de Ecclestone.


Bernie Ecclestone

En la 10º fecha, en Hungría, Felipe Massa, piloto de Ferrari, fue alcanzado en su ceja izquierda por un resorte desprendido del Brawn de su compatriota y amigo Rubens Barrichello, lo que lo alejó de las pistas por tiempo indefinido. Luego de varias operaciones y la colocación de una placa de metal logró recuperarse. Ferrari optó por un reemplazo lógico, puso a su tester Luca Badoer, quien terminó último en las dos competencias que corrió. De inmediato se pensó en Michael Schumacher, siete veces campeón, quien se desempeña como consejero del equipo. Luego de pruebas y estudios médicos se llegó a la conclusión de que no estaba apto en lo físico. Un papelón más para una categoría que se precia de ser muy profesional.

Llegando al final de la temporada aconteció lo que se llamó el Singapurgate. Resulta que el año anterior, en la nocturna carrera del país asiático, el piloto de Renault Nelsinho Piquet chocó contra los muros de la pista y un año después denunció que el colapso fue premeditado por Flavio Briatore (Jefe de equipo) y Pat Sydmonds (Ingeniero a cargo).


Nelsinho Piquet choca intencionalmente en Singapur

La FIA llegó a la conclusión de que los dichos del piloto brasileño eran reales y castigó a Briatore de por vida para que participe en la F1, no pudiendo ser jefe de equipo, patrocinador, representante de pilotos ni nada que tenga la mínima conexión con la máxima categoría.
Sydmonds recibió una sanción de cinco años y la escudería estará en la mira durante dos años. Si en ese tiempo comete el mínimo error, será eliminada del torneo.

En medio de todo esto aparece el inglés Jenson Button, de Brawn, quien es el puntero del campeonato con 14 puntos de ventaja sobre su coequiper Barrichello y 16 sobre Sebastian Vettel el tercero en discordia. Button ganó 7 de las primeras 8 carreras y dio la sorpresa. Nunca fue un piloto sindicado para salir campeón, era uno del montón que hasta aquí había ganado una carrera en Hungría 2008.

Lo concreto es que el año que viene habrá Fórmula Uno, Mosley ya no será presidente de la FIA tal como querían Ferrari y McLaren y el circo seguirá paseándose por todo el mundo dejando jirones de su viejo prestigio.


Ricardo Maríngolo

*Estudiante de tercer año de la Carrera de Periodismo Deportivo en ETER.


14/10/2009

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