OPINIÓN
Clásicos eran los de antes…
Gilles Salomone*
La frase hecha que tanto molesta a los más jóvenes, por entender que se le da un valor excesivo al arcón de los recuerdos, encaja sobremanera en la realidad de los enfrentamientos entre Independiente y Racing, y no puede ofender ni al más obsecuente de los fanáticos. La pobre actualidad de ambas instituciones, y la transformación de un pasado rico a unos últimos quince años para el olvido, hacen del próximo un clásico sin brillo, sin figuras, devaluado y lejos de lo que alguna vez fue.
Si antes los Santoro, los Cejas, los Bochini, los Paz eran quienes salían a la cancha, hoy los nombres cambian semana a semana y muestran una pobreza inherente al fútbol moderno. Pero si antes apuntaban alto y peleaban por alcanzar la cima, hoy ambos miran desde cerca otro hito geográfico, más parecido al precipicio. Racing lo demostró festejando hace tan solo unos meses no haber entrado a la Promoción, algo que no había podido conseguir el año pasado, mientras Independiente, autoproclamado "Rey de Copas", no obtiene un título internacional desde la Recopa en 1995. Y con estas realidades se enfrentan, mejor dicho: chocan. Ya que poco se puede esperar de equipos que no entran entre los cinco primeros de una temporada desde hace siete años, y que en los últimos diez años, de los veinte partidos que disputaron, diez fueron empates, avalando (por tratarse mayormente de igualdades mezquina, casi de triunfos del miedo a perder) la decadencia de éste que supo ser un gran partido. Lo que resta es apelar al color, a las tribunas, el único lugar de ese arcón donde el clásico sigue sin cubrirse del polvo de los recuerdos.
*Estudiante de tercer año de la Carrera de Periodismo Deportivo en ETER.
Comentarios: contenidos@eter.com.ar
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