MAXIMILIANO LÓPEZ
"La pensión fue mi segunda casa"

Máximiliano Alejandro López, oriundo de la provincia de Tucumán, relata cómo ha sido su experiencia en el Club Atlético Banfield, institución en la cual hoy se encuentra jugando en cuarta división, a tan sólo un paso de conseguir su más preciado anhelo. "Desde chico, cuando jugaba en las infantiles del Atlético de Tucumán, comencé a sentir una gran devoción por esta profesión. Por eso, día a día trato de dejar todo en la cancha para poder ayduar a mi familia, ya que si bien están lejos los tengo siempre a mi lado".

Para que éstos jovenes puedan lograr su objetivo, la entidad del Sur trabaja diariamente en la contención y educación, por lo cual tiene una gran infraestructura, que cumple con todos los requisitos necesarios para que convivan en un ámbito familiar.

"La pensión fue mi segunda casa, me sentí muy cómodo. Ahí siempre me trataron bien. Al principio fue algo muy difícil, un cambio gigante en mi vida. De pasar a estar todos los días con mis papás, hermanos y amigos, pasé a estar sólo en un lugar desconocido", expresó el Tucu, como le dicen sus compañeros, entre lágrimas de emoción, mientras recordaba sus comienzos.

El estar lejos de su mamá lo hizo crecer de golpe, pues ya no estaba para que lo despierte, le unte las tostadas y le lave la ropa. "Fue un golpe fuerte, pero con el pasar del tiempo me fui acostumbrando y por suerte estuve rodeado de gente que me hizo sentir como uno más en sus familias y el club siempre estuvo ahí para colaborar, no sólo con el coordinador del lugar sino también con un psicólogo".

Otro paso importante en el camino de esta futura promesa fue la convocatoria al seleccionado Sub-17 junto a dos compañeros de su categoría. "Fue algo maravilloso, a todo jugador le gusta estar ahí, me trataron espectacular. En cuanto a la convivencia… y sí, es otro nivel (entre risas). En Banfield comemos bien, nos atienden bárbaro, pero ahí estábamos mejor que en casa. Te daban unos desayunos o meriendas tipo de novela, esos que vienen con muchísimas cosas. Muy completos."

En cuanto a su experiencia de vida, Machi, como lo llaman todos los familiares del Jardín de la República, explicó que, a diferencia del club, en la selección se perdía la esencia familiar, dado que el nivel era muy competitivo. "Todos queríamos quedar y jugar". Si bien lamentablemente el sueño duró poco, aseguró que fue algo alucinante "estar alrededor de las máximas figuras del fútbol". Concluye: "Es algo que nadie me lo va a borrar de mi mente".

En cuanto a su situación actual, hoy se encuentra en la etapa más difícil, ya que junta dos categorías en una y sirve como filtro para pegar el gran salto definitivo. "Amo el fútbol y quiero vivir de esto; además es lo que sé hacer". Además, agregó: "Me encantaría jugar en Boca al lado de Palermo y de Riquelme, pero eso es un sueño mucho más lejano. Hoy en día vivo en Banfield y le estoy muy agradecido por lo que me dio."


Nota escrita en la materia Agencia del tercer año de la Carrera de Periodismo Deportivo.

Comentarios: contenidos@eter.com.ar

NOTAS RELACIONADAS
Nicolás Aguirre (Racing):
"Mi sueño es llegar a primera, pero no sabía que iba a ser tan duro"


Ezequiel Villegas (San Lorenzo):
"Al principio lo único que quería era volverme"


Maximiliano López (Banfield):
"La pensión fue mi segunda casa"


Opinión:
¿Cuál es el verdadero objetivo de las pensiones?


LAS INSTALACIONES DEL TALADRO
Club Atlético Banfield cuenta:

• Una pensión en el predio de Luis Guillón.
• Departamentos en Monte Grande con capacidad para 4 chicos cada uno.
• En total, alberga 100 chicos aproximadamente.
• Horarios de salida: hasta las 20 hs
• Comedor atendido por 5 empleados.
• Un conserje.
• Dos personales de seguridad.
• 14 habitaciones.
• Una sala de juegos.
• Un gimnasio de musculatura.
• Un quincho para recibir visitas.