LUIS D'ELÍA
Errores y virtudes del kirchnerismo




"El pingüino es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", afirmó el dirigente social Luis D'Elía sobre el ex presidente Néstor Kirchner, al considerar que oficialismo "resurgió por encima y para adelante" tras los traspiés políticos sufridos en la votación de la Resolución 125 en el Senado el año pasado y la derrota en las elecciones legislativas del 28 de junio.

"Después de perder el debate de la 125, los Kirchner salieron con la estatización de Aerolíneas Argentinas y las AFJP. Ahora, después de las elecciones, con el tema del fútbol, la Ley de Medios, y se está pensando en la reforma financiera. Son cosas valiosas", argumentó el líder de Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat (FTV).

En una conferencia de prensa ofrecida a los alumnos de la carrera de Periodismo en ETER, y con una actitud muy lejana a la que construyen los grandes medios, D'Elía habló, entre otros temas y sin reservas, de las distintas polémicas en las que estuvo involucrado en el último tiempo, de su relación con el matrimonio presidencial y de su postura respecto de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

El ex funcionario kirchnerista manifestó que lo que subyace al debate sobre los medios es quién controlará el "sentido común" de la sociedad y sentenció: "El sentido común es una construcción. Yo creo que en los años del neoliberalismo salvaje se planteó uno que tenía por objetivo fragmentar la sociedad. Nos partieron en cachitos. Tal vez cómo me 'construyeron' a mí sirve de ejemplo. Cuando yo iba a un programa de televisión siendo legislador, para ellos de todos modos era el 'piquetero D'Elía', no un diputado".

D'Elía planteó que hubo tres faltas estructurales graves en seis años de gestión de los Kirchner. En primer lugar, sostuvo que fue un error la decisión del ex presidente de "haber reducido el año pasado el movimiento nacional y popular a la estructura del PJ". El segundo, que no se haya conformado una fuerza que permita "sostener los cambios en la calle", ya que "el pingüino a veces fue un temerario: dio el paso más largo que la pata, y no había dos millones de tipos para defenderlo".

Por último, la falla más importante que encuentra el dirigente social es la elección de Julio Cobos como candidato a vicepresidente, aunque consideró que fue un traspié de "buena leche", porque la idea era "generar amplios consensos políticos, retomar el 'Perón-Balbín'. La lógica estuvo bien pero la erramos con el tipo". En relación al mendocino reflexionó: "Va a ser el candidato a Presidente de un sector concentrado del poder económico".

Como hombre siempre militante en Laferrere, en el conurbano bonaerense, D'Elía mostró su preocupación por la situación de los chicos entre 12 y 26 años, que están "en la esquina, sin un proyecto de vida". Resaltó la iniciativa de la Presidenta de lanzar un plan de 100 mil puestos de trabajo para jóvenes que van de los 18 a los 26 años. "En ese caso hay un problema de legalidad, incluso de leyes internacionales que prohíben el trabajo infantil. Habría que rediscutir eso en la Argentina. Yo me eduqué con la vieja Ley de Contrato de Trabajo, donde los pibes de 14 a 18 años podíamos laburar y a la noche estudiábamos, y nos venía bien a todos", concluyó.

Uno de los principales problemas que atraviesa a la sociedad argentina para el líder de FTV es lo que denomina la "derrota cultural". Es un suceso tan complejo que, a su criterio, su superación no se puede reducir a buenas decisiones políticas. "En estos últimos 30 años nos dieron dos vacunas muy grandes: la primera durante el terror de Estado, que metió miedo en el cuerpo cultural de la sociedad; la segunda, durante el menemato, fue la del egoísmo. Si a una sociedad se le da esa combinación, su corazón se pone muy mal", finalizó.

Adrián Vigna

* Estudiantes de segundo año de la carrera de Periodismo en ETER.


21/10/2009

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