"VILAS ES UN OBSESIVO TOTAL"

Hay personajes del deporte que poseen decenas de anécdotas que fueron cosechando en sus espaldas durante el transcurso de su profesión, y también en su posterior etapa: la de entrenador o, simplemente, ex jugador. Carlos Pena, más conocido como "Tony" Pena, mientras fue jugador de tenis vivió junto a Guillermo Vilas momentos que hasta el día de hoy recuerda. Luego del retiro, ya como entrenador, junto a otros tenistas sigue sintiendo historias que quedaron en su memoria, y que en cada charla, o en este caso conferencia ante alumnos de la Carrera de Periodismo Deportivo de la Escuela ETER, sigue sacando a la luz.
"Con Vilas teníamos 18 años y estábamos jugando los primeros torneos profesionales. Siempre nos levantábamos a las 7 de la mañana para practicar en un campo de entrenamiento que estaba en Europa. Allá entrenábamos ocho horas por día, nos dolía el brazo, estábamos arruinados. El único día libre que teníamos, Guillermo me levantó a la misma hora porque quería conocer todos los lugares", comentó el ex jugador, y remató: "En un momento me dice 'es muy probable que sea la última vez que vengamos a Europa'. Y fue la primera vez…".
Vilas y Pena son de la misma generación y vivieron juntos la carrera de tenistas profesionales. Según Tony, Guillermo "es un obsesivo total, en todo sentido". Entre otras historias, algunas lejanas, otras más cercanas, Pena recordó un momento vivido hace poco tiempo en el Vilas Club, el estadio de Guillermo: "Él me invitó a entrenar como lo hacíamos en nuestro momento de mayor plenitud. Quería estar ocho horas seguidas jugando. Como era algo para divertirnos, yo acepté la propuesta. Era un día de verano, y Guillermo me citó a las 12 del mediodía. Recuerdo que la cancha estaba llena de gente, solamente para vernos pelotear, como si fuera un entrenamiento de todos los días. Al rato de estar practicando, nos fuimos a comprar algo para comer. Al final comimos cuatro horas, siempre en la cancha, y entrenamos otras cuatro. A las 8 de la noche terminamos de pelotear, pero nos dimos cuenta de que era imposible seguir el ritmo de aquellas épocas".
Durante toda su carrera como coach, Pena entrenó a más de 50 tenistas, entre ellos, Gastón Gaudio, con quien compartió varios momentos, como uno de los tantos bajones que tiene el jugador de Temperley: "Estábamos en el Vilas Club, Gaudio estaba entrenando. De repente se pega contra el alambrado, y del otro lado estaba un entrenador que lo miraba. Recuerdo que el 'Gato' lo miró y le dijo: '¿Te puedo preguntar una cosa? ¿Qué me mirás? Te pregunto bien eh, no te digo mal. ¿Qué te gusta de lo que yo hago, si no hago nada bien, si soy un desastre?'". La respuesta del entrenador fue: "'Me gusta como movés las piernas'".
Jonatan Saiz
* Estudiante de primer año de Periodismo Deportivo en ETER.
19/10/2009
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